Combinar el entrenamiento de fuerza con ejercicios cardiovasculares es una estrategia común en los programas de acondicionamiento físico. Sin embargo, siempre es común preguntarse: ¿Es más beneficioso realizar el cardio después de las pesas? La respuesta, respaldada por expertos y estudios científicos, sugiere que sí.? Te decimos por qué.
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¿Por qué se recomienda el cardio después de las pesas?
Al iniciar una sesión con entrenamiento de fuerza, los músculos disponen de niveles óptimos de glucógeno, la principal fuente de energía para ejercicios anaeróbicos. Según una reconocida marca de calzado deportivo, esto permite levantar pesos más pesados y realizar más repeticiones, lo que contribuye al desarrollo muscular y al aumento de la fuerza. Por el contrario, si se realiza cardio antes de las pesas, se puede agotar el glucógeno muscular, reduciendo la capacidad para entrenar con intensidad y aumentando el riesgo de lesiones debido a la fatiga.
Además, de acuerdo con Myprotein, realizar cardio después del entrenamiento de fuerza puede ser más efectivo para la quema de grasa. Durante el entrenamiento con pesas, se agotan las reservas de glucógeno, lo que significa que, al realizar cardio posteriormente, el cuerpo recurrirá a las reservas de grasa como fuente de energía. Este enfoque es ideal para quienes buscan reducir su porcentaje de grasa corporal mientras preservan la masa muscular.
Otro factor a tener en cuenta al no realizar el cardio después de las pesas, es la alta probabilidad de sufrir catabolismo muscular o destrucción de la musculatura. Puesto que el cardio previo obliga al cuerpo a extraer la energía a través de las cadenas de aminoácidos que componen las proteínas del músculo, esto significa que tu musculatura se verá perjudicada.
Sin embargo, es importante también considerar los objetivos personales al determinar el orden de los ejercicios. Si el objetivo principal es mejorar la resistencia cardiovascular, podría ser beneficioso realizar el cardio antes de las pesas. Ya que, para aquellos enfocados en aumentar la fuerza y la masa muscular, es recomendable priorizar el entrenamiento de fuerza y dejar el cardio para después.
En resumen, realizar ejercicios cardiovasculares después del entrenamiento con pesas permite aprovechar al máximo las reservas de energía para el levantamiento de pesas, reduce el riesgo de lesiones y puede optimizar la quema de grasa. No obstante, es esencial adaptar la rutina a los objetivos individuales y, de ser posible, consultar con un profesional del fitness para diseñar un programa adecuado.