El pollo es una de las carnes más consumidas en todo el mundo y de las que más beneficios pueden obtener las personas en la alimentación, pero te has preguntado ¿cuál es la parte más saludable del pollo? A continuación, te decimos qué dice la ciencia.
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La Sociedad Real de Ciencia Abierta señala que el pollo cuenta con diferentes beneficios como su versatilidad y sus aportes nutricionales, a diferencia de otras carnes.
La parte más saludable del pollo
De acuerdo con la ciencia la parte más saludable del pollo es la pechuga, ya que esta pieza es la que menos cantidad de grasa contiene.
La pechuga de pollo es uno de los alimentos más populares en la alimentación saludable gracias a su versatilidad y perfil nutricional. Rica en proteínas y baja en grasas, esta carne blanca ofrece numerosos beneficios para la salud.
A continuación, te contamos cinco beneficios de incluirla en tu dieta:
- Alto contenido de proteínas
La pechuga de pollo es una excelente fuente de proteínas magras, esenciales para el desarrollo y mantenimiento de los músculos. Una porción de 100 gramos aporta aproximadamente 31 gramos de proteína, lo que la convierte en una opción ideal para deportistas y personas que buscan aumentar su masa muscular.
- Baja en grasas y calorías
A diferencia de otras carnes, la pechuga de pollo tiene un contenido bajo en grasas saturadas y calorías, especialmente si se consume sin piel. Esto la hace ideal para quienes desean perder peso o mantener una alimentación equilibrada sin sacrificar el sabor ni la saciedad.
- Fuente de vitaminas y minerales esenciales
La pechuga de pollo es rica en vitaminas del complejo B, como la niacina (B3) y la vitamina B6, que contribuyen al metabolismo de los alimentos y al buen funcionamiento del sistema nervioso. Además, contiene minerales como el fósforo y el selenio, fundamentales para la salud ósea y la función inmunológica.
- Ayuda en la pérdida de peso
Debido a su alto contenido proteico y bajo aporte calórico, la pechuga de pollo favorece la sensación de saciedad, ayudando a reducir el consumo de calorías a lo largo del día. Además, su digestibilidad la convierte en una excelente opción para quienes buscan mejorar su alimentación y controlar su peso corporal.
- Beneficia la salud del corazón
Consumir pechuga de pollo en lugar de carnes rojas puede ayudar a reducir los niveles de colesterol y triglicéridos en la sangre, disminuyendo el riesgo de enfermedades cardiovasculares. Además, su contenido de aminoácidos esenciales contribuye a mantener una buena salud cardíaca y una mejor circulación sanguínea.
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