RUTINA DE SUEÑO

¿No tener una buena rutina de sueño puede provocar demencia?

Un nuevo estudio vincula ritmos circadianos débiles y fragmentados con un riesgo elevado de desarrollar demencia

No tener una buena rutina de sueño puede provocar demencia
No tener una buena rutina de sueño puede provocar demenciaCréditos: (Canva)
Escrito en MENTE SANA el

Durante años, los problemas de sueño en adultos mayores se consideraron simplemente parte del envejecimiento. Sin embargo, una creciente evidencia científica sugiere que estas alteraciones podrían ser mucho más que una molestia nocturna: podrían ser una señal temprana de alerta para el deterioro cognitivo.

Un estudio publicado en la revista Neurology de la Academia Americana de Neurología ha encontrado una asociación significativa entre la irregularidad del reloj biológico y la aparición de demencia. 

La investigación, que siguió a más de 2 mil adultos mayores durante tres años, reveló que quienes tenían ritmos circadianos más débiles y fragmentados presentaban un riesgo de demencia casi 2.5 veces mayor que aquellos con ritmos más estables.

El riesgo de ser "noctámbulo" en la vejez

El estudio, liderado por la investigadora Wendy Wang de UT Southwestern, analizó los patrones de actividad y descanso de los participantes mediante monitores cardíacos. Los resultados fueron reveladores: no solo la debilidad del ritmo era un factor de riesgo, sino también el momento del día en que se alcanzaba el pico de actividad.

Las personas cuyo nivel de actividad alcanzaba su punto máximo a partir de las 2:15 p.m. tenían un 45% más de riesgo de desarrollar demencia en comparación con aquellas cuyo pico de actividad era más temprano. Este desfase indica que el reloj corporal de estas personas no estaba sincronizado adecuadamente con las señales ambientales, como la luz y la oscuridad.

¿Por qué ocurre esto?

El ritmo circadiano regula los ciclos de sueño y vigilia, además de procesos como la liberación hormonal, la digestión y la temperatura corporal. Los expertos sugieren que las alteraciones en este reloj interno pueden afectar procesos cerebrales cruciales.

"Las alteraciones en los ritmos circadianos pueden modificar procesos corporales como la inflamación y pueden interferir con el sueño, lo que posiblemente aumenta las placas amiloides relacionadas con la demencia o reduce su eliminación del cerebro", explica la autora del estudio.

Afortunadamente, los autores señalan que este hallazgo abre la puerta a futuras investigaciones sobre intervenciones como la fototerapia, el uso de melatonina o modificaciones en el estilo de vida para fortalecer los ritmos circadianos y potencialmente reducir el riesgo de demencia.

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