Envejecer no implica necesariamente perder agilidad mental. Cada vez más estudios científicos demuestran que el cerebro adulto mantiene una notable plasticidad y que ciertos hábitos diarios pueden frenar el deterioro cognitivo, mejorar la memoria y fortalecer las funciones ejecutivas.
La clave para preservar y mejorar la agilidad mental está en la prevención: se estima que modificar factores de riesgo podría prevenir hasta un 40% de los casos de demencia en el mundo.
Te podría interesar
¿Cuáles son los hábitos para mejorar la agilidad mental en adultos mayores?
La Organización Mundial de la Salud señala que nunca es tarde para comenzar a cuidar la salud cerebral y estos son los hábitos que debes incorporar a tu vida diaria:
- Combina ejercicio físico con estimulación cognitiva
Uno de los hallazgos más sólidos de la neurociencia actual es que el ejercicio aeróbico, cuando se combina con tareas que exigen atención y memoria, potencia la función cognitiva mucho más que cada actividad por separado.
Un estudio piloto publicado en los Archivos de Medicina de la National Library of Medicine (NIH) demostró que un programa de 24 semanas que incluía caminatas aeróbicas, ejercicios cognitivos sobre un tapete cuadriculado y sesiones educativas semanales mejoró significativamente la función cognitiva global en adultos mayores de 60 a 85 años.
Los participantes que realizaron esta intervención multidominio tres veces por semana mostraron una tendencia positiva en memoria, atención y menor sintomatología depresiva, mientras que el grupo control que solo hizo ejercicio físico presentó un declive en sus capacidades cognitivas.
- Mantén una vida social activa y participa en talleres de memoria
El aislamiento social es uno de los doce factores de riesgo modificables para el desarrollo de demencia identificados por la comunidad científica. Participar en talleres grupales de estimulación cognitiva no solo entrena funciones como el lenguaje, la memoria y la atención, sino que también reduce el estrés y fortalece el sentido de pertenencia.
La OMS ha documentado experiencias exitosas como el programa "Cognitivamente" en España, que atiende a más de 500 personas mayores anualmente, o el taller "Recordar, movernos y reír" en Costa Rica, donde los participantes reportaron mejoras en su bienestar emocional y una notable alegría por compartir en entornos recreativos. Estas actividades intergeneracionales y comunitarias son fundamentales para un envejecimiento activo y saludable.
- Aprende algo nuevo
El cerebro se fortalece cuando se enfrenta a tareas novedosas o complejas. Expertos del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) recomiendan actividades que salgan de la rutina automática: caminar de espaldas (con precaución), alternar la mano que usa habitualmente para comer, hacer crucigramas, sopas de letras, armar rompecabezas o leer en voz alta.
Otras estrategias efectivas son memorizar la lista de compras en lugar de escribirla, aprender nuevos números telefónicos o adquirir una habilidad completamente nueva, como un idioma o un instrumento musical. La idea es forzar al cerebro a crear nuevas conexiones neuronales, un proceso conocido como neuroplasticidad, que ayuda a compensar el deterioro asociado a la edad.
Para enterarte de toda la información que necesitas sobre salud y bienestar síguenos en Facebook y TikTok.
