A días del 14 de febrero, cuando se habla sobre el amor adolescente se piensa en flores, peluches y cenas románticas. Pero hay otra cara de la moneda que pocos quieren ver: la de los adolescentes que inician su vida sexual sin información, sin protección y, muchas veces, sin poder decir que no.
En México, 22.8% de los adolescentes ya inició su vida sexual y 1 de cada 5 no usó anticonceptivo en su primera relación, de acuerdo con datos de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (Ensanut) y solo 33.4% ha buscado información o atención en salud sexual.
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En este contexto, el Dr. Julio Morfín, ginecólogo obstetra y gerente médico en IFA Celtics, habló en exclusiva con SuMédico y su diagnóstico es contundente: el problema no es la falta de métodos, es la falta de educación.
El especialista indica que los principales riesgos de no usar anticonceptivos durante “la primera vez” o en cualquier relación sexual son los embarazos no deseados y las enfermedades de transmisión sexual.
60% de las muertes maternas se podrían evitar con anticoncepción
El especialista abre con una cifra que debería detener cualquier prejuicio: en México, el uso adecuado de anticonceptivos podría evitar el 60% de las muertes relacionadas con el embarazo. A nivel mundial, la cifra es de 44.3%.
"Las adolescentes están iniciando su vida sexual a edades más tempranas que hace 20 o 30 años", explica Morfín. "Esto ha llevado a que entre el 50 y 60% de los embarazos son no planeados y entre 30 y 40% sean no deseados". Las consecuencias no son sólo sociales o económicas: son de salud, y pueden ser mortales.
El embarazo en sí mismo conlleva riesgos. "Si estas adolescentes no se embarazan, no están expuestas a enfermedades propias de la gestación, complicaciones o incluso muerte materna", advierte.
El principal enemigo: el desconocimiento
¿Por qué los adolescentes no se cuidan? Morfín es directo: "Parte del estigma es desconocimiento. Esto genera temor".
El miedo a las hormonas encabeza la lista. "Cuando hablamos con mujeres de hormonas, existe un rechazo pensando que siempre van a hacer daño y son peligrosas. No es así. Las hormonas son muy buenos aliados del médico, son efectivas y, cuando las sabemos utilizar, son bastante seguras".
Los métodos no hormonales (como los dispositivos intrauterinos o implantes) también cargan con prejuicios. "Son seguros, fáciles de usar y tienen una gran ventaja: no dependen de la usuaria. La mujer se olvida de que tiene que cuidarse porque ya tiene el dispositivo", explica. Pero aclara: "No todos los anticonceptivos son buenos para todas las mujeres. Debe ser un tratamiento individualizado".
Los 5 mitos que los adolescentes siguen creyendo (y ninguno es cierto)
El especialista enumera las mentiras más repetidas en consultorio:
- Las pastillas anticonceptivas engordan: Esto es falso. "En estudios clínicos con seguimiento de años, lo máximo que se llega a aumentar es 1 kg, y depende del tipo de hormona".
- Provocan acné y vello en la cara: También falso. "De hecho, algunos métodos anticonceptivos ayudan a controlar el acné y la aparición de vello".
- Causan sangrados irregulares: Al revés. "Ayudan a regularizar los ciclos, disminuir la cantidad de sangrado y los cólicos intensos".
- La pastilla de emergencia es abortiva: “Esto no podría estar más alejado de la realidad. Las píldoras de emergencia con progestágenos interfieren con el ciclo hormonal para evitar la ovulación. No provocan aborto en lo más mínimo".
- Afectan la fertilidad a largo plazo: "Si tomo anticonceptivos un año, después no me voy a poder embarazar, es totalmente falso. No hay evidencia que lo sustente".
El error más común con la pastilla de emergencia
El principal problema no es la pastilla, es cuándo se toma. "El anticonceptivo de emergencia funciona si se toma antes de la ovulación. Si la mujer ya ovuló, no va a tener efecto", explica Morfín.
Y aunque se conoce como "pastilla del día siguiente", el nombre es engañoso. "Debe tomarse dentro de las primeras 72 horas. Mientras más pronto, mejor. Si tuvo relaciones a las 7 de la noche, tómela a las 7 de la noche con un minuto. No espere".
Es importante que los padres hablen con sus hijos de salud sexual
Uno de los mayores temores de madres y padres es que "si les hablo de anticonceptivos, los estoy incentivando a tener relaciones". Morfín desmonta esta creencia con evidencia.
"Hay estudios en varios lugares del mundo que demuestran que hablar de sexo con adolescentes no modifica su conducta sexual. No les decimos 'ten relaciones', les decimos 'si las tienes, que sea con protección'".
Y lanza un mensaje directo: "Voy a tener la tranquilidad de que, si mi hijo o mi hija empiezan una vida sexual, van a estar protegidos de un embarazo no planeado y, con el uso de condón, también de infecciones de transmisión sexual".
Educación sexual: la vacuna contra la desinformación
Para Morfín, el camino es uno solo: educación para la salud. "Conocer el funcionamiento normal del ciclo hormonal femenino, identificar los días fértiles y, con ayuda de un médico, elegir el método anticonceptivo adecuado".
Eso incluye también a los hombres. "El preservativo es para el hombre. Tiene la misma responsabilidad que la mujer de evitar embarazos e infecciones. También debe educarse".
Por último, el especialista señala que el conocimiento nos da poder. Aquí el poder es evitar embarazos no deseados, infecciones de transmisión sexual y todas sus complicaciones.
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