El pescado es muy preciado como parte de las proteínas magras por las personas fitness, es decir, porque es un alimento alto en proteína pero bajo en grasa. Sin embargo y debido a todos sus beneficios, su consumo es apto para todos. Te decimos qué le pasa a tu cuerpo si comes pescado todos los días.
¿Qué le pasa a mi cuerpo si como pescado todos los días?
El pescado es un alimento con tantas proteínas como la carne, rico en vitaminas y minerales, pero además algunas variedades son también una importante fuente de Omega 3, ácidos grasos beneficiosos para la salud cardiovascular. Además, según la Fundación Española del Corazón diversos estudios avalan las ventajas de su consumo.
Comer pescado forma parte de una dieta equilibrada y su ingesta debe ser de 3 a 4 raciones a la semana (1 ración = 125-150 g), ya que es un alimento muy completo que nos aporta proteínas de alto valor biológico, vitamina D y del grupo B, yodo, potasio, hierro, calcio, entre otros nutrientes.
Adicional a ello, la UNAM destaca que consumir pescado aporta proteínas de alto valor biológico y de fácil digestión. Es fuente de minerales como el fósforo, potasio, sodio, calcio, cobalto, magnesio, hierro, yodo, flúor, zinc y vitaminas cómo la A, B1, B2, B3, B12, D y E. Y sus ácidos grasos poliinsaturados omega 3 conocidos como DHA y EPA son indispensables para el desarrollo normal del cerebro de los niños y niñas.
Otra de las ventajas corroborada por diversos estudios es la relación del consumo de pescado azul (sardina, caballa, atún, bonito, pez espada, salmón, arenque, boquerones, jurel…) y la prevención de enfermedades cardiovasculares. Este tipo de pescado es una importante fuente de ácidos grasos Omega 3 reducen los niveles de colesterol LDL (malo) y retardan el proceso de acumulación de placa grasa en las arterias.
Según la revista de Nutrición Hospitalaria los resultados de un estudio realizado por miembros del Departamento de Medicina Preventiva y Salud Pública de la Facultad de Medicina de la Universidad de Valencia, el consumo de pescado se asocia con un menor riesgo de desarrollo de diabetes. Esta investigación, en la que participaron 945 personas de entre 55 y 80 años y con alto riesgo cardiovascular, pretendía determinar el patrón de consumo de carne y pescado, sus correlaciones con la dieta mediterránea y su asociación con los factores de riesgo cardiovascular.
Entre los resultados obtenidos, los investigadores hallaron que el consumo de carne fue elevado y se asoció con mayor peso y prevalencia de obesidad. Mientras que la ingesta de pescado, que también fue alta, se correlacionó con menor índice de glucemia en ayunas, así como con una menor prevalencia de diabetes.