La demencia es uno de los problemas de salud que más rápido crece en el mundo: cada año se diagnostican diez millones de nuevos casos y se estima que la cifra total superará los 150 millones en 2050. Ante esta realidad, la investigación se ha volcado en la prevención y en los factores de estilo de vida modificables que pueden adoptarse a mediana edad para envejecer de forma más saludable.
Un nuevo estudio, publicado en Neurology Open Access, ha analizado datos de más de 12 mil participantes para responder a una pregunta clave: ¿cuántos años de vida sin demencia puede ganar una persona si cuida su salud vascular? La respuesta es contundente: hasta 13 años adicionales. Y todo depende de tres factores concretos que están al alcance de la mano.
Te podría interesar
Los 3 factores de vida que retrasan la demencia hasta 13 años
Los investigadores definieron una "buena salud vascular" como la ausencia de tres factores: hipertensión, diabetes y consumo de tabaco. Al analizar los datos, observaron que las personas que presentaban estos tres factores en la mediana edad tenían un riesgo de desarrollar demencia casi tres veces mayor que quienes no presentaban ninguno.
La conclusión es clara: tener la presión arterial en valores normales, no padecer diabetes y no fumar entre los 48 y los 68 años se asocia, de media, con casi 13 años adicionales de vida sin demencia. "Nuestros resultados indican que las personas deben evitar activamente estos factores en la mediana edad como estrategia para preservar la salud del cerebro durante más de una década", señaló el investigador principal, Josef Coresh.
13 años de diferencia: los números del estudio
Las cifras son reveladoras, ya que las personas sin factores de riesgo vasculares a los 55 años podían esperar vivir una media de 30 años sin demencia. Quienes presentaban un factor de riesgo podían esperar 26 años; los que tenían dos, 21 años; y quienes acumulaban los tres, apenas superaban los 17 años. La diferencia entre el grupo sin factores y el de tres factores es de 13 años completos.
También se observaron diferencias entre sexos. Las mujeres vivían en general más años libres de demencia que los hombres: entre quienes tenían tres factores de riesgo, ellas alcanzaban una media de 18 años frente a los 16 años de ellos. Esto sugiere que, aunque los factores de riesgo afectan a ambos, el impacto en la expectativa de vida cognitiva puede variar.
Una ventana de oportunidad: la mediana edad
Lo más relevante del estudio es que sitúa la ventana de acción entre los 48 y los 68 años. No se trata de cambiar hábitos en la vejez, cuando el daño puede estar ya avanzado, sino de intervenir a tiempo. La mediana edad es el momento crítico para adoptar medidas preventivas que pueden marcar la diferencia décadas después.
"Ojalá estos resultados animen a la gente a dejar de fumar y a vigilar de cerca su salud vascular a partir de los 48 años", añadió Coresh. El mensaje es esperanzador: pequeños cambios en la mediana edad pueden traducirse en más de una década de vida con claridad mental. Nunca es tarde para empezar, pero cuanto antes, mejor.
Para enterarte de toda la información que necesitas sobre salud y bienestar síguenos en Facebook y TikTok.
