¿Alguna vez has despertado con los puños apretados, sin saber por qué? No eres la única persona a quien le pasa. Este hábito puede pasar desapercibido, pero podría estar relacionado con factores emocionales, físicos e incluso médicos. En la mayoría de los casos es inofensivo, pero la psicología y la medicina del sueño han encontrado algunas explicaciones interesantes detrás de este fenómeno.
Te podría interesar
Estrés y ansiedad: posibles razones detrás de los puños apretados al dormir
El sueño es el momento en que el cerebro procesa emociones y experiencias del día. Si has estado bajo mucho estrés o ansiedad, es posible que tu cuerpo lo exprese físicamente activando músculos involuntariamente, como los de las manos.
De hecho, como explica un artículo del Jacksonville Sleep Center, estudios han vinculado el apretar los puños con el bruxismo (rechinar los dientes), otro reflejo común en personas con altos niveles de tensión.
Tensión física o dolor
El esfuerzo físico también puede influir. Si recientemente aumentaste tu nivel de actividad o realizaste ejercicios que requieren un agarre fuerte, como levantar pesas, tu cuerpo podría mantener esa memoria muscular durante el sueño. Además, el dolor en otras partes del cuerpo, como la espalda baja, puede generar tensión reflejada en las manos.
Factores médicos y medicamentos
Más allá de la psicología, algunas condiciones de salud como la artritis reumatoide, la epilepsia o incluso ciertos medicamentos pueden provocar rigidez muscular o movimientos involuntarios mientras duermes. En estos casos, el apretar los puños no solo ocurre durante la noche, sino también en el día.
Foto: Canva
¿Cómo reducir este hábito?
Si notas que despiertas con los puños cerrados frecuentemente y esto te genera molestias, puedes intentar algunas estrategias:
- Reduce el estrés con técnicas de relajación como respiración profunda o meditación antes de dormir.
- Mantente hidratado, ya que la deshidratación puede causar calambres musculares.
- Sujeta un objeto suave como una almohada o una pelota antiestrés. Esto puede ayudar a evitar el reflejo de cerrar los puños.
- Revisa tu medicación con un médico si sospechas que puede estar influyendo.
En la mayoría de los casos, apretar los puños mientras duermes no es un problema grave y tiene que ver con el estrés y la ansiedad. Si es tu caso, las técnicas de relajación antes de acostarte pueden ayudar. Sin embargo, si va acompañado de dolor o interrumpe tu descanso, consulta con un especialista en sueño.
Para enterarte de toda la información que necesitas sobre salud y bienestar síguenos en Facebook y TikTok.