Las plataformas digitales han llegado para quedarse entre los jóvenes de todo el mundo, pues ahora forman parte de su respectiva realidad. Las tecnologías de la información han permitido el intercambio de datos con múltiples partes del globo y el acceso a un sinfín de contenidos a través de nuestras pantallas.
Afrontar el entorno algorítmico aprendiendo a navegar restricciones inevitables con los más pequeños, ya que es una lucha por la atención entre un mar infinito de contenidos. Desde series, películas hasta podcast, los más pequeños deben convivir entre cientos de miles de materiales multimedias.
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Para los adolescentes el uso intensivo de plataformas digitales puede impactar el estado de ánimo, la autoestima y los patrones de sueño. Además, el consumo de pantallas puede afectar la atención de los infantes, limitando algunas capacidades cognitivas como la memoria y la atención, en favor de formatos más fugaces de información.
El uso excesivo de redes sociales puede contribuir a ansiedad, depresión, problemas de sueño y baja autoestima en adolescentes. Por ello, en Sumédico te contamos los detalles para gestionar el acceso a dispositivos móviles con infantes y pequeños.
¿Cómo afrontan los adolescentes a las redes sociales?
De acuerdo con el doctor en psicología infantil Timothy Cook, los niños y adolescentes han desarrollado una serie de estrategias propias para esquivar contenido violento en el espacio digital y cibernético.
- Scrollean rápidamente.
- Comparten advertencias en chats grupales.
- Crean palabras clave para material particularmente perturbador.
- Se enseñan mutuamente técnicas para simplemente no mirar.
Durante la adolescencia, la aceptación social es clave. Publicar, recibir “likes” y comentarios funciona como refuerzo emocional y puede elevar temporalmente la autoestima.
No obstante, el acoso en línea afecta a millones de adolescentes y puede generar estrés, aislamiento y problemas escolares. Muchos jóvenes optan por bloquear usuarios, cambiar privacidad o pedir apoyo a amigos, pero no siempre lo revelan a adultos.
"Para un observador externo, estas estrategias pueden parecer alfabetización digital, tal vez incluso resiliencia. Los niños están aprendiendo a navegar en un entorno en línea complejo. Están desarrollando sus propios mecanismos de afrontamiento y adaptándose a la realidad de Internet", señala Cook.
Las redes son un espacio donde experimentan con estilos, gustos y opiniones. Esto puede ayudar a la construcción de identidad, pero también generar ansiedad por mantener una imagen.
¿Tus hijos utilizan dispositivos móviles?
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