Hace unos días te hablamos sobre que la recuperación de las coberturas de vacunación en México es indispensable no solo para controlar el brote actual de sarampión, sino para evitar la reemergencia de otras enfermedades, sin embargo, hay algunas personas que no deben aplicarse la inmunización.
El rebrote de sarampión en México y en las Américas preocupa, sobre todo con el Mundial en puerta que se disputará en tierra Azteca.
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Las personas que NO deben aplicarse la vacuna contra el sarampión
El sarampión, una enfermedad viral altamente contagiosa que se creía controlada, ha registrado brotes en diversos países en los últimos años, poniendo en alerta a las autoridades sanitarias.
La vacunación sigue siendo la herramienta más efectiva para prevenir su transmisión y sus posibles complicaciones graves, como neumonía o encefalitis. Sin embargo, la Secretaría de Salud de México, siguiendo lineamientos internacionales, ha establecido criterios claros para identificar a las personas que deben posponer o evitar la vacuna triple viral (que protege contra sarampión, rubéola y paperas).
Estas precauciones no buscan desalentar la vacunación, sino garantizar que se realice de la manera más segura posible para cada individuo, priorizando su bienestar y atendiendo condiciones de salud específicas.
- Grupos con contraindicaciones absolutas y relativas
Existen condiciones en las que la vacunación está formalmente contraindicada. El principal grupo lo conforman personas con un historial de reacción alérgica grave (anafilaxia) a algún componente de la vacuna, como la gelatina o la neomicina. Asimismo, las mujeres embarazadas no deben recibirla. Aunque no se ha demostrado que la vacuna cause daño al feto, se evita su aplicación por principio de precaución; si se aplica por accidente, se requiere un seguimiento médico estrecho del embarazo, pero no es razón para interrumpirlo.
Otra contraindicación crucial incluye a personas con el sistema inmunitario gravemente comprometido. Esto abarca quienes padecen inmunodeficiencias congénitas, SIDA sintomático, o están recibiendo tratamientos inmunosupresores intensos, como quimioterapia contra el cáncer, radioterapia o dosis altas de corticoesteroides. Para estos casos, la vacuna con virus vivos atenuados (como la del sarampión) podría representar un riesgo.
- Situaciones que requieren posponer la vacunación
Hay escenarios en los que la vacuna no está prohibida, pero se recomienda esperar el momento adecuado. Si una persona cursa una enfermedad moderada o grave, con o sin fiebre, se debe postergar la aplicación hasta que se recupere. Una simple gripe o resfriado leve no es impedimento, pero un cuadro infeccioso severo sí justifica la espera.
De manera similar, quienes hayan recibido una transfusión de sangre, plasma o inmunoglobulina en los últimos tres meses deben posponer la vacuna, ya que estos productos podrían neutralizar el virus de la vacuna y hacerla inefectiva. También es necesario consultar al oncólogo en casos de cáncer para determinar el momento óptimo de vacunación, el cual suele ser entre ciclos de quimioterapia cuando las defensas se recuperan.
Si estás preocupado por qué no sabes si debes o no vacunarte, esta nota que hicimos para ti es ideal para despejar tus dudas: Sarampión en adultos: cómo saber si necesitas vacunarte.
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