El sarampión es una de las enfermedades virales más contagiosas, capaz de propagarse por el aire y permanecer activo hasta dos horas en espacios cerrados, de acuerdo con información del ISSSTE.
Como medida preventiva, en bebés de 6 a 11 meses se aplica la llamada “dosis cero” de la vacuna contra el sarampión. Sin embargo, las autoridades de salud advierten que esta aplicación no sustituye el esquema regular, el cual debe completarse con dosis a los 12 y 18 meses para garantizar una protección adecuada y duradera.
Cuidado con estos síntomas
Tras el contagio, los primeros síntomas suelen aparecer entre 10 y 12 días, con fiebre y malestar general. Posteriormente, alrededor del día 14, se presentan las manchas características en la piel.
Es importante saber que no existe un tratamiento específico contra el sarampión y, aunque muchas personas se recuperan en un periodo de dos a tres semanas, la enfermedad puede derivar en complicaciones severas.
Entre los principales riesgos se encuentran la neumonía, las infecciones del oído, la diarrea intensa y el daño neurológico, afectaciones que se presentan con mayor frecuencia en niñas y niños pequeños, personas adultas y quienes tienen el sistema inmunológico debilitado.
El ISSSTE enfatiza que la vacunación oportuna sigue siendo la herramienta más eficaz para prevenir brotes y reducir la gravedad de la enfermedad.
"La dosis cero no sustituye el esquema regular", destaca.
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