Aunque la edad reproductiva del hombre es mayor a la de la mujer, decidir ser papá después de los 40 años puede traer consecuencias en la salud de tu hijo que es importante que conozcas.
La tendencia de posponer la paternidad va en aumento. Factores como la estabilidad económica, el desarrollo profesional o encontrar una pareja adecuada más tarde en la vida llevan a muchos hombres a convertirse en padres pasados los 40, e incluso los 50 años.
Te podría interesar
Las consecuencias de tener hijos después de los 40 si eres hombre
Mientras que los relojes biológicos femeninos han sido ampliamente discutidos, el enfoque sobre la salud reproductiva masculina ha quedado en un segundo plano. La comunidad científica lleva años investigando cómo la edad paterna puede influir no solo en la fertilidad, sino también en la salud a largo plazo de los hijos, revelando datos que invitan a la reflexión:
- El impacto en la fertilidad y la concepción
Uno de los primeros obstáculos que enfrentan las parejas donde el hombre es mayor a los 40 años es la disminución natural de la fertilidad. La calidad del semen experimenta un declive con el paso de los años: se reduce el volumen seminal, la motilidad espermática (la capacidad de los espermatozoides para moverse eficazmente) disminuye y la morfología (la forma normal de los espermatozoides) se ve afectada.
Esto se traduce directamente en una mayor dificultad para lograr un embarazo de forma natural, aumentando el tiempo requerido para concebir y, en muchos casos, la necesidad de recurrir a técnicas de reproducción asistida. La tasa de éxito de estos tratamientos también puede verse mermada cuando la muestra de semen proviene de un hombre de edad avanzada.
- Riesgos genéticos para la descendencia
El hallazgo más significativo de las investigaciones se centra en el aumento de mutaciones de novo. A diferencia de las mujeres, que nacen con todos sus óvulos, los hombres producen espermatozoides continuamente a lo largo de su vida.
Con cada división celular, existe la posibilidad de que se introduzcan errores o mutaciones en el ADN del esperma. A mayor edad, más divisiones celulares han ocurrido y, por lo tanto, se acumula un mayor número de estas mutaciones espontáneas en el material genético que se transmitirá al hijo.
- Condiciones de salud asociadas a la paternidad tardía
Estas mutaciones de novo se han vinculado estadísticamente con un riesgo elevado de padecer ciertos trastornos del neurodesarrollo. Los estudios epidemiológicos muestran una correlación clara entre la edad paterna avanzada y una mayor incidencia de trastornos del espectro autista (TEA) y esquizofrenia en la descendencia. Asimismo, se ha observado una asociación con otras condiciones como el trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) y ciertas discapacidades intelectuales.
Además de los trastornos neurológicos, también existe un riesgo ligeramente mayor de que los hijos desarrollen algunas enfermedades raras, como la acondroplasia (un tipo de enanismo) y otras displasias esqueléticas, directamente relacionadas con mutaciones genéticas específicas en el esperma del padre.
Para enterarte de toda la información que necesitas sobre salud y bienestar síguenos en Facebook y TikTok.