Cuando pensamos en cuidar el corazón, lo primero que viene a la mente es llevar una dieta baja en grasas, hacer ejercicio o controlar el colesterol. Rara vez asociamos el cepillo de dientes con la salud cardiovascular. Sin embargo, la evidencia científica ha revelado que la boca es una puerta de entrada que puede desatar una tormenta en el resto del organismo.
La Asociación Americana del Corazón (AHA) ha reconocido oficialmente la periodontitis (enfermedad grave de las encías) como un factor de riesgo independiente para desarrollar enfermedades cardíacas.
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La salud bucal es clave para proteger tu corazón
Mantener una buena higiene bucal no es solo una cuestión estética; es una de las decisiones más inteligentes que puedes tomar para proteger tu motor más importante.
- Cuando las bacterias viajan al torrente sanguíneo a través de la boca
La salud bucal comienza con un simple gesto, pero sus efectos se extienden a todo el cuerpo. Nuestra boca alberga cientos de especies de bacterias. Si mantenemos una higiene correcta, estas bacterias son inofensivas. Pero cuando las encías se inflaman (gingivitis) o se infectan (periodontitis), las pequeñas heridas que se forman al masticar o cepillarse actúan como puertas abiertas.
A través de esas microfisuras, las bacterias orales, como la temida Porphyromonas gingivalis, pueden colarse al torrente sanguíneo. Una vez allí, no se quedan quietas. Diversos estudios han encontrado restos de estas bacterias adheridas a las placas de ateroma (depósitos de grasa) en las arterias. Esto provoca una respuesta inmunitaria que endurece las arterias y favorece la formación de coágulos, allanando el camino para un infarto de miocardio o un derrame cerebral. En pocas palabras, tener las encías inflamadas es como tener una herida abierta permanentemente expuesta a bacterias peligrosas.
- La inflamación silenciosa: El enemigo común que comparten encías y arterias
Más allá de las bacterias "viajeras", existe otro factor clave que conecta la boca con el corazón: la inflamación crónica. La periodontitis no es una infección localizada; es una enfermedad inflamatoria. Cuando el cuerpo detecta la infección en las encías, activa una respuesta inflamatoria constante que libera sustancias (como las citoquinas) al resto del organismo.
Esta inflamación de bajo grado, pero continua es el caldo de cultivo perfecto para la aterosclerosis. Según la Federación Internacional de Periodoncia, las personas con enfermedad periodontal tienen casi el doble de riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares. La inflamación daña el revestimiento interno de los vasos sanguíneos (el endotelio), facilitando que el colesterol LDL (malo) se adhiera a las paredes arteriales. Así, cuidar las encías es, en realidad, una forma de apagar un incendio inflamatorio que amenaza con extenderse por todo el sistema circulatorio.
Esta información lo único que indica es la importancia de cuidar la salud bucal para poder proteger al corazón, por lo que es fundamental usar hilo dental y cepillarse los dientes después de cada comida.
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