OBESIDAD

Obesidad en México: "No es solo dieta y ejercicio", dice experta del Tec, y apuesta por la IA

La obesidad en México es un problema multifactorial que va más allá de "comer mejor y hacer ejercicio"

La IA puede ser una buena herramienta para combatir la obesidad
La IA puede ser una buena herramienta para combatir la obesidad Créditos: (Canva)
Escrito en VIDA SANA el

México enfrenta una de las crisis de salud pública más graves del mundo: más del 75% de los adultos mexicanos viven con sobrepeso u obesidad, y cuatro de cada 10 niños y adolescentes presentan la misma condición. Detrás de estas cifras hay un entramado complejo que va desde la genética hasta el entorno social, económico y hasta el nivel de violencia en las colonias donde vive la gente.

La doctora Rocío Díaz, del Instituto de Investigación para la Obesidad del Tecnológico de Monterrey, habló en exclusiva con SuMédico y fue clara: "Lo tradicional de decir que con comer mejor y hacer ejercicio las cosas deben de poner bien, vemos que en muchos casos no es suficiente". La ciencia ha comprendido que la obesidad no depende de un solo factor, sino de lo que los expertos llaman el "exposoma": todo aquello a lo que los seres humanos estamos expuestos a lo largo de nuestra vida y que afecta nuestra salud física y mental.

El gen que los mexicanos tenemos y que nos predispone a la obesidad

Uno de los hallazgos más relevantes en la investigación mexicana ocurrió hace algunos años, cuando un grupo de científicos liderado por el Dr. Carlos Aguilar, del Instituto Salvador Subirán, identificó un polimorfismo genético —una pequeña variación en el ADN— presente en la población mexicana que está asociado con obesidad y diabetes. Este descubrimiento fue posible gracias a los llamados estudios de asociación del genoma completo (GWAS, por sus siglas en inglés), que requieren un poder computacional enorme y el análisis de datos genéticos de miles de personas.

"Hay una mutación, un SNP (polimorfismo de nucleótido único), que tenemos los mexicanos que está asociado con obesidad y diabetes", detalla la investigadora. El hallazgo confirma que la carga genética es un factor intrínseco que influye en el desarrollo de la enfermedad, y que ignorarlo al diseñar políticas de salud es un error.

El proyecto Origen: el genoma de 100 mil mexicanos

Precisamente para seguir profundizando en el conocimiento de nuestra población, el Tec de Monterrey puso en marcha el proyecto Origen, que busca secuenciar el genoma de 100 mil mexicanos. Esta base de datos, que incluye índice de masa corporal, mediciones de glucosa, hipertensión y un cuestionario de aproximadamente 700 preguntas, es lo que la doctora Díaz describe como "oro" para los investigadores.

"Para nosotros, desde el instituto de obesidad y la unidad de biología computacional integrativa, los investigadores andan precisamente en esto, utilizando machine learning", explica. El objetivo es interrogar esta enorme base de datos para encontrar patrones que permitan predecir qué personas tienen mayor riesgo de desarrollar obesidad severa y enfermedades metabólicas.

Sin embargo, la investigadora es clara: "No solamente es organizar, es tener los protocolos, la transparencia, la seguridad de que los datos estén seguros para que puedan ser usados por nosotros los científicos". Esa es una tarea titánica que México aún no ha logrado consolidar.

La IA es una gran herramienta para ayudar a los especialistas a combatir la obesidad. (Foto: Canva)

De lo general a lo personal: el sueño de la medicina de precisión

La promesa de la inteligencia artificial aplicada a la obesidad va mucho más allá de encontrar genes o predecir riesgos poblacionales. El verdadero potencial está en la medicina de precisión: que cada paciente mexicano pueda recibir recomendaciones personalizadas según su genotipo, su entorno y sus características particulares.

"Todo eso debe ser recomendado, avalado y seguido por médicos", enfatiza la doctora Díaz. La IA no va a reemplazar al doctor, sino que será "una herramienta para el médico para que pueda dar esa medicina de precisión", una herramienta que podría democratizar el acceso al conocimiento y a las alertas tempranas de salud, especialmente a través de aplicaciones accesibles que utilicen bancos de datos basados en artículos científicos.

El gran obstáculo: México no tiene expedientes digitales

A pesar del optimismo, la investigadora es realista sobre los desafíos que enfrenta el país. El principal obstáculo para que los hospitales públicos mexicanos, con recursos limitados, puedan incorporar herramientas de inteligencia artificial en la atención cotidiana es la falta de expedientes digitales. "Ahorita en México no tenemos expedientes digitales", sentencia.

Sin información organizada, segura y accesible de forma legal, no es posible generar los modelos de IA que permitan hacer predicciones o dar recomendaciones personalizadas. La doctora Díaz insiste en que lo primero es armar esa infraestructura, tanto en el sector público como en el privado, para que luego la inteligencia artificial pueda realmente transformar la atención.

La IA como herramienta democrática

Más allá de los laboratorios y las grandes bases de datos, la doctora Díaz ve en la inteligencia artificial una oportunidad para llegar a quienes más lo necesitan. "La gran ventaja de estas herramientas es que son muy democráticas, tienen la capacidad de llegarle a mucha gente", afirma.

Imagina una app donde puedas tomarle una foto a un lunar y el sistema te diga si debes ir al médico, o una aplicación que pueda responder preguntas de salud con base en evidencia científica verificada. "Ese tipo de cosas ojalá salgan pronto y tienen el potencial de ser superaccesibles", concluye. 

La promesa de la inteligencia artificial no es reemplazar al médico, sino llevar conocimiento y herramientas a cada rincón del país, para que la lucha contra la obesidad sea más justa, más precisa y, sobre todo, más efectiva.

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