HONGOS EN LOS PIES

¿Cómo cortar tus uñas de los pies si tienes hongos?

Cortar las uñas incorrectamente cuando se padece una infección por hongos puede empeorar el problema e incluso propagarlo a otras zonas del cuerpo

Si tienes hongos es importante que sepas como cortarte las uñas de los pies
Si tienes hongos es importante que sepas como cortarte las uñas de los pies Créditos: (Foto: Canva)
Escrito en VIDA SANA el

La onicomicosis, el temido hongo en las uñas, afecta a millones de personas en todo el mundo. Se estima que hasta el 10% de la población general padece esta infección, y el porcentaje aumenta significativamente en adultos mayores, llegando hasta un 50%. 

Quienes la han sufrido saben que no solo es un problema estético: las uñas se vuelven gruesas, quebradizas, decoloradas y difíciles de cortar. Pero lo que muchos desconocen es que la forma en que se cortan las uñas durante una infección puede marcar la diferencia entre una recuperación exitosa y un problema que se extiende o empeora.

Así debes cortar tus uñas si tienes hongos

La Academia Americana de Dermatología (AAD) advierte que las uñas infectadas requieren cuidados especiales. Utilizar las mismas técnicas que con uñas sanas puede provocar pequeñas heridas que se convierten en puertas de entrada para más bacterias u hongos, o peor aún, fragmentos de uña cortados incorrectamente pueden incrustarse en la piel y causar infecciones adicionales. 

A continuación, te decimos como cortar tus uñas si tienes hongos:

  • El paso a paso para un corte seguro con infección por hongos

El primer consejo de los especialistas es quizás el más importante: ablandar la uña antes de cortarla. Según la Clínica Mayo, las uñas con hongos suelen ser más gruesas y duras de lo normal, lo que hace que al cortarlas en seco se astillen o se rompan de manera irregular. Remojar los pies en agua tibia durante 10 a 15 minutos antes del corte facilita el proceso y reduce el riesgo de que la uña se quiebre.

Una vez ablandada, es fundamental utilizar el instrumento adecuado. La Academia Americana de Dermatología recomienda usar un cortaúñas o tijeras que sean exclusivamente para las uñas infectadas, para evitar contaminar las sanas. Lo ideal es que sean de acero inoxidable y que se desinfecten con alcohol isopropílico después de cada uso. Además, dado que las uñas con hongos suelen estar engrosadas, puede ser necesario un cortaúñas de mayor tamaño o incluso un alicate de uñas específico para poder realizar el corte sin forzar la uña.

  • La dirección del corte: El detalle que marca la diferencia

Cortar en línea recta es la regla de oro. La Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos enfatiza que las uñas de los pies deben cortarse de forma recta, evitando las esquinas redondeadas o los cortes demasiado profundos en los bordes. En el caso de uñas con hongos, esto es aún más crítico, ya que son más propensas a encarnarse. Un corte incorrecto puede hacer que el borde de la uña se clave en la piel, dando origen a una uña encarnada que, combinada con el hongo, puede derivar en una dolorosa infección bacteriana.

Los dermatólogos aconsejan no cortar demasiado la uña. Debe dejarse un pequeño borde libre y nunca cortar hasta el fondo, especialmente en las esquinas. Si después del corte quedan bordes ásperos o filosos, se pueden limar suavemente con una lima de cartón desechable o una lima que también se desinfecte después de usar. Las limas metálicas son más fáciles de limpiar, mientras que las de cartón deben desecharse después de cada uso para no reutilizar el hongo.

Los dermatólogos aconsejan no cortar demasiado la uña. (Foto: Canva)
  • Lima el grosor antes de cortar

Para uñas extremadamente gruesas, los especialistas del Colegio de Podología de Reino Unido sugieren un paso adicional: limar la superficie de la uña para reducir su grosor antes de intentar cortarla. Esto se hace con una lima gruesa, siempre en la misma dirección y con movimientos suaves para no dañar el lecho ungueal. Adelgazar la uña facilita el corte y permite que, si se está usando un tratamiento tópico antimicótico, este penetre mejor en la uña.

Es importante recordar que este procedimiento debe hacerse con mucho cuidado para no llegar a la piel. Si el grosor impide cualquier intento de corte o si la persona tiene problemas de circulación o diabetes, lo más recomendable es acudir a un podólogo o dermatólogo para que realice el corte de manera profesional.

  • Desinfección: El paso que nadie debe saltarse

Una vez finalizado el corte, la higiene de los utensilios es crucial para evitar una reinfección o contagiar a otras personas. La Academia Americana de Dermatología recomienda limpiar bien el cortaúñas con un cepillo pequeño para eliminar cualquier resto de uña y luego sumergirlo en alcohol isopropílico al 70% durante al menos 10 minutos. También se pueden hervir los instrumentos si el material lo permite, o utilizar soluciones desinfectantes específicas.

Las toallas o superficies donde se apoyaron los pies deben lavarse, y es aconsejable usar calcetines limpios de algodón después del corte. Los restos de uña cortados deben desecharse cuidadosamente para que nadie más entre en contacto con ellos. Siguiendo estas recomendaciones de fuentes oficiales, es posible convivir con la infección mientras se sigue un tratamiento médico, evitando que el hongo se extienda a otras uñas o zonas del cuerpo.

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