Subir de peso no siempre es cuestión de grandes excesos o falta de disciplina. Muchas veces, los kilos de más se acumulan por hábitos tan arraigados en la rutina que pasan desapercibidos, pero que tienen un impacto real en el metabolismo, la digestión y la forma en que el cuerpo almacena energía.
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¿Cuáles son los hábitos cotidianos que NO sabías que te hacen subir de peso?
La Secretaría de Salud advierte que el sobrepeso y la obesidad afectan a más del 75% de la población adulta en México, y aunque la alimentación y el sedentarismo son factores clave, existen otros comportamientos cotidianos que contribuyen silenciosamente al aumento de peso. Identificarlos es el primer paso para recuperar el equilibrio:
- Dormir mal o menos de lo necesario
Dormir poco no solo causa cansancio: desajusta el organismo. Cuando se duerme menos de 7 horas diarias, el cuerpo produce más grelina (la hormona que estimula el hambre) y menos leptina (la que indica saciedad). El resultado es que al día siguiente se tendrá más apetito y se buscarán alimentos con mayor contenido calórico.
- Comer "rápido" y sin poner atención
El proceso de saciedad tarda aproximadamente 20 minutos en activarse. Si se termina un plato en 10 minutos, es muy probable que se haya comido más de lo que el cuerpo realmente necesitaba. Comer viendo televisión, revisando el celular o trabajando frente a la computadora agrava el problema, porque la atención no está en la comida.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda practicar la alimentación consciente: masticar despacio, saborear cada bocado y poner atención a las señales de hambre y saciedad. Este simple cambio puede reducir la ingesta calórica sin necesidad de dietas restrictivas.
- Saltarse comidas pensando que se come menos
Cuando el cuerpo pasa varias horas sin recibir alimento, el metabolismo se ralentiza para ahorrar energía. Además, al llegar la siguiente comida, se llega con tal nivel de hambre que se tiende a comer más de lo necesario y a elegir opciones menos saludables.
- Consumir bebidas "light" o "cero" en exceso
Aunque las bebidas light no aportan calorías, diversos estudios sugieren que el consumo frecuente de edulcorantes artificiales altera el microbiota intestinal y puede generar resistencia a la insulina, un factor que favorece el aumento de peso. Además, al endulzar sin aportar energía, el cerebro recibe señales contradictorias que pueden incrementar el antojo por alimentos dulces.
La Agencia de Normas Alimentarias del Reino Unido (FSA) recomienda moderar el consumo de productos con edulcorantes y optar por agua natural como bebida principal. El agua no solo hidrata, sino que ayuda a mantener activo el metabolismo y a eliminar toxinas.
- Tener una vida sedentaria
Aunque la comida juega un papel importante en el aumento de peso, la falta de actividad física es otro factor determinante. El estilo de vida sedentario, como pasar largas horas sentado frente al escritorio, en el sofá o incluso dormido, puede reducir tu metabolismo.
Si no haces ejercicio regularmente, tu cuerpo quema menos calorías, lo que aumenta la posibilidad de que las calorías que consumes se almacenen como grasa.
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