¿Te levantas y minutos después te quedas sin energía y con ganas de volverte a dormir? ¿Pasaste la noche entera en la cama, pero amaneciste como si hubieras trabajado doble turno? La fatiga constante se ha convertido en una de las quejas de salud más comunes en la actualidad, y no siempre se soluciona con "dormir un poco más".
En muchas ocasiones el cansancio permanente es una señal de alerta que nuestro cuerpo enciende y que solemos ignorar detrás de una taza de café.
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¿Cuáles son las razones por las que te sientes cansado todo el tiempo?
Si bien el ritmo de vida moderno, las pantallas y el estrés son los sospechosos habituales, existen otros factores menos evidentes que pueden estar robándote la energía:
- Estar deshidratado
Puede que no tengas sed, pero tu cuerpo sí necesita agua. Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), incluso una deshidratación leve puede afectar negativamente los niveles de energía, el estado de ánimo y la capacidad de concentración. Cuando el cuerpo no tiene suficiente agua, el corazón trabaja más para bombear oxígeno y nutrientes a los órganos, lo que provoca una sensación de agotamiento físico y mental.
- Tu alimentación carece de hierro
Si sientes que tus músculos pesan y te falta el aire al subir escaleras, podrías estar frente a una anemia por deficiencia de hierro. La Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos explica que el hierro es esencial para producir hemoglobina, la proteína encargada de transportar oxígeno a los tejidos. Sin suficiente hierro, el cuerpo no puede generar la energía que necesitas y el cansancio se vuelve un compañero constante.
- Estrés y ansiedad
La mente agotada cansa el cuerpo. La Asociación Americana de Psicología (APA) señala que el estrés crónico provoca una liberación constante de cortisol, la hormona del "alerta", lo que mantiene al cuerpo en un estado de tensión permanente. Con el tiempo, este desgaste continuo agota las glándulas suprarrenales y provoca una fatiga que no mejora con el descanso.
- Apnea del sueño
Dormir ocho horas no sirve de nada si la calidad es pésima. La apnea obstructiva del sueño es un trastorno en el que la respiración se detiene y se reanuda repetidamente durante la noche. La Clínica Mayo explica que estos microdespertares (de los que la persona no es consciente) impiden alcanzar las fases profundas y reparadoras del sueño, dejando a quien la padece exhausto al día siguiente.
- Depresión
La Organización Mundial de la Salud (OMS) identifica la fatiga como uno de los síntomas centrales de la depresión. No se trata de sentirse triste, sino de una falta de energía profunda que hace que actividades sencillas como bañarse o comer parezcan una montaña. La depresión altera los neurotransmisores del cerebro, incluyendo la serotonina y la dopamina, que regulan tanto el estado de ánimo como la motivación y la energía física.
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