Tomar cerveza es una práctica que muchas personas tienen y es que esto puede unir amistades y hasta familias, pero hay una edad en la que deberías dejar de tomar cerveza, de acuerdo con los especialistas.
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Para muchas personas tomar cerveza es un modo de vida, toman una al día para refrescarse o con la intención de platicar con amigos o familia, sin embargo, esta es una bebida alcohólica que en algún momento se debe dejar de tomar.
La edad en la que deberías dejar de tomar cerveza, según los especialistas
Los expertos en medicina señalan que la edad recomendable para dejar de tomar cerveza es a partir de los 60 años y es importante eliminarlo por completo antes de los 70.
La razón por la que hay una edad específica en la que hay que reducir la ingesta de alcohol es que el cuerpo lo metaboliza de manera más lenta, lo que puede intensificar sus efectos negativos en el sistema nervioso y otros órganos.
También es importante destacar que el alcohol en las personas mayores puede aumentar el riesgo de caídas, afectar la presión arterial y agravar enfermedades crónicas como la diabetes y los problemas hepáticos.
¿Cuáles son los riesgos a la salud de consumir alcohol como la cerveza?
La cerveza es una bebida ampliamente consumida en todo el mundo, ya sea por su sabor, su asociación con momentos sociales o su aparente "ligereza" en comparación con otras bebidas alcohólicas. Sin embargo, el consumo excesivo o frecuente de cerveza puede tener efectos negativos en la salud, tanto a corto como a largo plazo.
A continuación, te explicamos los principales riesgos asociados con su consumo:
- Aumento de peso y obesidad
La cerveza es una bebida calórica. Una lata de cerveza normal (330 ml) contiene entre 100 y 150 calorías, dependiendo de su tipo (ligera, artesanal, etc.). Si se consume en grandes cantidades, estas calorías pueden acumularse rápidamente, contribuyendo al aumento de peso. Además, el alcohol en la cerveza puede ralentizar el metabolismo, dificultando la quema de grasas.
El consumo excesivo de cerveza también está relacionado con la acumulación de grasa abdominal, conocida coloquialmente como "barriga cervecera". Esta grasa visceral no solo afecta la apariencia física, sino que también aumenta el riesgo de enfermedades cardiovasculares y diabetes tipo 2.
- Daño hepático
El hígado es el órgano encargado de procesar el alcohol, y el consumo excesivo de cerveza puede sobrecargarlo. Beber grandes cantidades de cerveza de manera regular puede llevar a enfermedades hepáticas como:
- Hígado graso: Acumulación de grasa en las células del hígado.
- Hepatitis alcohólica: Inflamación del hígado causada por el alcohol.
- Cirrosis: Daño irreversible al hígado, donde el tejido sano es reemplazado por tejido cicatricial.
Estas condiciones pueden ser graves y, en algunos casos, llevar a insuficiencia hepática o cáncer de hígado.
- Efectos en la salud mental
El consumo excesivo de cerveza puede afectar negativamente la salud mental. El alcohol es un depresor del sistema nervioso central, lo que significa que puede exacerbar síntomas de ansiedad y depresión. Además, el consumo crónico puede alterar los niveles de neurotransmisores como la serotonina y la dopamina, afectando el estado de ánimo y el bienestar emocional.
- Deshidratación y daño renal
El alcohol tiene un efecto diurético, lo que significa que aumenta la producción de orina y puede llevar a la deshidratación. Esto no solo afecta la piel y los órganos, sino que también puede sobrecargar los riñones, aumentando el riesgo de cálculos renales y enfermedades renales crónicas.
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