La hipertensión es el factor de riesgo cardiovascular más frecuente en el mundo y la principal causa de muerte y discapacidad a nivel global. Durante años, los estudios midieron la presión arterial solo en el consultorio médico, una lectura puntual que no refleja lo que ocurre durante el sueño, el trabajo o las actividades cotidianas.
El monitoreo ambulatorio de presión arterial (MAPA) registra la presión cada 15 o 30 minutos durante 24 horas con un dispositivo portátil. Ese método predice con más precisión el riesgo de infarto o accidente cerebrovascular que una lectura aislada. Hasta ahora, ninguna investigación había comparado al mismo tiempo múltiples tipos de ejercicio sobre esa medición de 24 horas en personas con hipertensión.
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¿Cuál es el mejor ejercicio para bajar la presión arterial según la ciencia?
Los investigadores realizaron una revisión sistemática con metaanálisis en red, una técnica estadística que permite comparar varios tratamientos al mismo tiempo. Analizaron 31 ensayos clínicos con 1.345 participantes adultos con hipertensión, comparando ocho modalidades: ejercicio aeróbico, entrenamiento combinado, HIIT, pesas, isométrico, pilates, yoga y deportes recreativos.
Los resultados, publicados en el British Journal of Sports Medicine, mostraron que el entrenamiento combinado (aeróbico más pesas) logró la mayor reducción en la presión sistólica de 24 horas (-6,18 mmHg). Le siguieron el HIIT (-5,71 mmHg) y el ejercicio aeróbico (-4,73 mmHg). Para la presión diastólica, las caídas más relevantes fueron las del HIIT (-4,64 mmHg) y el pilates (-4,18 mmHg). El entrenamiento con pesas y el isométrico no mostraron reducciones significativas en la medición ambulatoria.
¿Qué recomiendan los expertos?
Los investigadores recomendaron que las guías médicas incluyan el ejercicio aeróbico —continuo o por intervalos— y el entrenamiento combinado como opciones de primera línea para reducir la presión arterial ambulatoria en adultos con hipertensión. Para el yoga, el pilates y los deportes recreativos pidieron cautela: los resultados son prometedores, pero los estudios disponibles son pocos y con muestras pequeñas.
La médica cardióloga Margarita Morales, de la Sociedad Argentina de Hipertensión, afirmó que “la actividad física es uno de los componentes esenciales en la prevención y el tratamiento de las enfermedades cardiovasculares”. Y destacó que el nuevo estudio utiliza el monitoreo ambulatorio de 24 horas para definir con mayor claridad el efecto de las distintas modalidades de ejercicio sobre la presión arterial.
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