Formar una relación entre padres e hijos a una edad temprana aumenta la posibilidad de que el niño sea prosocial, actuando con empatía, amabilidad, ayuda, generosidad y voluntariado. Además, disminuye la tendencia a tener problemas de salud mental durante la primera infancia y la adolescencia. Así detalla un nuevo estudio publicado en la revista ‘International Journal of Behavioral Development’, reporta Infosalus.
“La prosocialidad varía más y durante más tiempo dependiendo de nuestro entorno. Una gran influencia parece ser la relación temprana con nuestros padres. De niños, interiorizamos aquellos aspectos de nuestras relaciones con los padres que se caracterizan por la emoción, el cuidado y la calidez. Esto afecta a nuestra disposición a ser amables y serviciales con los demás”, menciona Ioannis Katsantonis, autor principal del estudio.
De acuerdo con la Encuesta Nacional de Salud (ENSANUT), en México durante 202 1,150 niñas, niños o adolescentes decidieron suicidarse, un promedio de 3 casos por día, casi el triple de personas registradas por covid-19. Mientras que 195 mil niñas, niños y adolescentes quedaron sin padre o madre por covid-19, informa World Vision México.
¿Qué es una conducta prosocial en niños?
La conducta prosocial, según Colegio Greenland, en niñas y niños es su capacidad de actuar voluntariamente de manera positiva, receptiva, útil y cooperativa. Suele correlacionarse con habilidades de interacción social, una identidad personas positiva, relaciones amistosas y aceptación entre pares, así como un menor riesgo de externalizar comportamientos problemáticos en la escuela.
Transpersonal Playa agrega que la conducta prosocial tiende a desarrollarse con habilidades sociales relacionadas con el avance de la sociedad. Bajo estas conductas o comportamientos positivos se logra una socialización y comunicación, entre otras actividades diarias. Niñas y niños tienen una actitud voluntaria, constructiva, cooperativa y buscan fomentar el bienestar.
Ante ello, PsicoActiva destaca que madres, padres y cuidadores desde la primera infancia deben impulsar la preocupación por la otra persona, la empatía, el apoyo y la colaboración, evitando el egoísmo y la avaricia. Esto lo pueden fomentar desde la casa, la escuela y otros espacios con el fin de crear fortalezas psicológicas para ser personas que sepan vivir sanamente entre sociedad.
¿Por qué es importante la relación padres e hijos durante la infancia?
La investigación ocupó datos de 10, 700 participantes en el Estudio de Cohortes del Milenio donde se ha seguido el desarrollo de personas nacidas en Reino Unido entre 2000 y 2002. En dicha base se encuentran encuestas sobre prosocialidad, síntomas internalizantes de salud mental, como depresión y ansiedad, junto a síntomas extarnalizantes, por ejemplo, agresividad. Además, tuvieron acceso a información sobre las relaciones con sus padres tomando en cuenta maltrato, cercanía y conflicto emocional.
Con los datos, el grupo de especialistas utilizó ‘modelización latente de estado-rasgo-ocasión’ un análisis estadístico para comprender los síntomas de salud mental e inclinaciones prosociales de los participantes. Encontraron que los niños que mostraban síntomas de salud mental externalizantes superiores a la media, mostraban menor prosocialidad.
“Gran parte de esto se debe a los padres. La medida en que pueden pasar tiempo con sus hijos y responder a sus necesidades y emociones en las primeras etapas de la vida tiene una enorme importancia”, destaca Ioannis Katsantonis.
(Con información de Infosalus, World Vision México, Colegio Greenland, Transpersonal Playa, PsicoActiva)
