El embarazo es una etapa maravillosa en la vida de las mujeres que tienen la ilusión de ser madres, sin embargo, puede haber riesgo de muchos problemas de salud si no se tiene el seguimiento adecuado. Uno de los más peligrosos es la preeclampsia, que se considera la primera causa de muerte materna.
En entrevista con SuMédico, el doctor Iván Guerra Malacara, especialista en ginecología y obstetricia adscrito a la Clínica Reina Madre resalta que también es frecuente que en esta etapa se presenten problemas como diabetes gestacional e hipotiroidismo, que a su vez pueden llevar a la preeclampsia y a bebés con bajo peso o que nacen antes de tiempo.
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“Lo que debemos destacar es que gran parte de los casos pueden ser prevenibles si se lleva un adecuado control prenatal”, menciona.
Cada 31 de agosto se conmemora el Día de la Embarazada y la Obstetricia, en memoria de San Ramón Nonato, patrono de las parteras y las embarazadas, quien fue extraído con vida del vientre de su madre fallecida.
Preeclampsia, una complicación mortal y frecuente
De acuerdo con el experto, se estima que entre el 15 y el 20% de las pacientes embarazadas pueden presentar una complicación importante como la preeclampsia.
“Eso sin contar que todas estas enfermedades pueden contribuir a que las pacientes cursen con una hemorragia al momento del nacimiento, las cuales son más comunes de lo que se cree”, recalca.
De hecho, se considera que la principal causa de muerte en el embarazo es la preeclampsia, que puede llevar de forma consecutiva a una hemorragia obstétrica, considerada la segunda causa de muerte.
¿Qué es la preeclampsia? Es una enfermedad que puede aparecer en cualquier paciente, inclusive sin que tenga factores de riesgo, aunque es más frecuente en pacientes con sobrepeso, diabetes, hipertensión o hipotiroidismo.
Actualmente no se conoce la causa exacta de la preeclampsia, pero todo parece indicar que uno de los orígenes de esta complicación es la placenta, una estructura que se forma en las primeras semanas de embarazo.
Los factores de riesgo favorecen que la placenta no se forme de manera adecuada alrededor de las 20 a 22 semanas de embarazo, lo que predispone a que en el tercer trimestre se liberen unas moléculas de inflamación que elevan la presión arterial.
“Este efecto puede llevar a una afectación en muchos órganos del cuerpo, como riñones, corazón y cerebro”, explica el doctor Guerra.
¿Qué síntomas tiene la preeclampsia?
La preeclampsia puede manifestarse con datos de alarma como:
- Dolor de cabeza o de oídos
- Visión borrosa
- Mareos
Sin embargo, estos síntomas no siempre se relacionan con un problema ya que el propio embarazo puede detonar los malestares, lo que muchas veces retrasa la atención oportuna.
“Por eso es importante que las mujeres acudan a sus chequeos en el embarazo para tomar su presión arterial y detectar los factores de riesgo que podrían hacerla más susceptible a la preeclampsia, incluso si no se siente mal”, advierte el obstetra.
Si se detectan síntomas o un riesgo elevado, se debe iniciar con medicamentos para tratar de prevenir que se desarrolle la enfermedad en una etapa más avanzada del embarazo. “La preeclampsia es delicada y lamentablemente en nuestro país y en la consulta es muy frecuente”, alerta Guerra.
Factores de riesgo relacionados con la preeclampsia
Las mujeres retrasan la decisión de tener su primer hijo para poder realizarse antes en el ámbito profesional o personal, sin embargo, el experto destaca que la edad juega un papel muy importante cuando se trata de complicaciones en el embarazo.
“Tengo pacientes que llegan a los 40 buscando un embarazo o incluso en el otro extremo, que tienen menos de 20 años y ambos casos son factores de riesgo para la aparición de preeclampsia, diabetes gestacional, bebé prematuro o con bajo peso”, menciona. Aproximadamente a partir de los 35 años empieza a incrementar el riesgo de complicaciones.
El peso es otro factor clave, principalmente en la diabetes gestacional que es más común en mujeres que se embarazan teniendo sobrepeso u obesidad. “Estas pacientes requieren de un tratamiento con especialistas para lograr un peso saludable durante el embarazo y que tengamos un factor de riesgo menos”, detalla el experto.
¿Hay forma de revertir la preeclampsia y sus complicaciones?
El doctor Guerra detalla que cuando se detecta la preeclampsia lo más importante es estabilizar a la paciente, es decir, normalizar su presión arterial lo más que se pueda con ayuda de medicamentos.
Con ello se busca prevenir que el cuadro evolucione a una eclampsia, que ocurre cuando además del daño a los órganos por la presión arterial también puede haber crisis convulsivas y un posterior daño cerebral.
“Evitar que la preeclampsia se complique hasta ese grado requiere no solamente del obstetra, sino de terapia intensiva y otras áreas, con un manejo que se debe llevar en hospitales; por eso es fundamental que donde se atienda la embarazada se cuente con un área especial de cuidados intensivos”, alerta el experto.
Al dañarse la placenta en la preeclampsia, que es un conjunto de vasos sanguíneos que le llevan sangre y oxígeno al bebé, hay riesgo de que el pequeño nazca con bajo peso o restricción del crecimiento.
En algunos casos puede ser necesario sacar al bebé antes de que llegue a término con todas las implicaciones de un bebé prematuro, como más riesgo de infecciones, problemas para la respiración y en casos severos, daño neurológico. "En algunos estudios también se ha visto que bebitos que nacen prematuros o con muy bajo peso, pueden tener alteraciones en la edad adulta, como enfermedades crónico-degenerativas, principalmente hipertensión y diabetes”, advierte Guerra.
En la mamá también quedan secuelas por la preeclampsia, como daño renal o en hígado. Muchas llegan a desarrollar insuficiencia renal o quedar con hipertensión toda la vida. Sin embargo, hay que recordar que la complicación más importante es la muerte materna.
Prevención de la preeclampsia ¿Qué hacer para detectarlo a tiempo?
La clave está en la prevención que se logra no solo con chequeos de seguimiento durante el embarazo, sino desde antes, con la planeación de la concepción.
El experto recomienda que toda mujer que tenga el deseo de embarazarse acuda antes a una consulta preconcepcional para que se detecte si hay alguna enfermedad como diabetes no controlada o cifras de presión arterial alteradas. También si hay colesterol o triglicéridos altos y por supuesto, sobrepeso u obesidad.
“Desde ese momento podemos hacer un abordaje médico para que la paciente pueda embarazarse y le vaya mucho mejor”, subraya.
Tampoco hay que olvidarse de la toma de ácido fólico, de preferencia hasta un año antes del embarazo. “Desafortunadamente muchas pacientes comienzan a tomar este suplemento hasta la cuarta o quinta semana, que es cuando detectan el embarazo, pero debe ser mucho antes”.
No podemos olvidarnos de la salud del padre, pues también influye de manera significativa en la salud del bebé y el embarazo.
“La mitad del material genético es de mama y la otra mitad es de papá, así que es clave que ellos también procuren un estilo de vida saludable antes de la concepción, que hagan ejercicio y no fumen ni consuman sustancias para que su esperma sea de mucho mejor calidad”, recalca el doctor Guerra.
“El embarazo se debe llevar con mucha responsabilidad”
Si estás pensando en embarazarte o ya estás embarazada, acude a todas tus consultas para que te hagan estudios de laboratorio e imagen que confirmen tú estado de salud y la del bebé.
“Detectar a tiempo cualquier complicación es la clave para mamás contentas, bebés sanos, papás felices y una bonita familia. El embarazo es una etapa maravillosa, pero se debe llevar con mucha responsabilidad”, concluye el experto.
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