Cada 25 de julio se celebra el Día mundial de la Fertilización In vitro (FIV, por sus siglas en inglés), en conmemoración del nacimiento de Louise Brown, la primera bebe concebida mediante esta técnica en 1978.
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El Día mundial de la Fertilización In vitro busca reconocer los avances en medicina reproductiva y brindar esperanza a las parejas que enfrentan dificultades para ser padres.
Para conocer más sobre este tema, en SuMédico entrevistamos a la Dra. Dayna Autun, especialista en fertilidad, quien cuenta con una especialidad en Biología de la Reproducción Humana.
¿En qué consiste un embarazo por FIV?
“Un embarazo logrado mediante fertilización in vitro es, en esencia, igual a cualquier otro embarazo natural. La única diferencia radica en el método de concepción, que requiere técnicas de reproducción asistida para lograr la fecundación. Una vez que el embrión se implanta en el útero, el proceso gestacional sigue su curso normal, con los mismos cuidados y monitoreo que cualquier otro embarazo, explica la doctora Autun.
Esto significa que las mujeres que logran embarazarse por FIV experimentarán los mismos síntomas y etapas de desarrollo fetal. Sin embargo, el camino para alcanzar este embarazo implica un protocolo médico especializado que varía según cada caso. La tecnología actual permite que hasta el 96% de las parejas con problemas de fertilidad logren ser padres mediante estas técnicas.
Los pasos para lograr un embarazo FIV
“El camino de la FIV comienza con una evaluación integral que incluye historia clínica, ultrasonido endovaginal y seminograma. Con estos datos, los especialistas diseñan un plan personalizado que guiará a la pareja hacia su objetivo demostrando que, en reproducción asistida, casi siempre hay un camino posible”, señala la especialista.
Tipos de tratamientos de reproducción asistida
“Existen tres categorías principales de tratamientos para abordar los problemas de fertilidad. Los de baja complejidad incluyen el coito programado y la inseminación artificial, métodos menos invasivos que se recomiendan en casos específicos”, señala la especialista.
Por otro lado, la fertilización in vitro se considera un tratamiento de alta complejidad, con múltiples variantes adaptables a cada situación clínica.
La FIV convencional requiere un proceso meticuloso que inicia con la estimulación ovárica controlada. Este primer paso busca inducir la ovulación mediante medicamentos y seguimiento ecográfico, junto con análisis sanguíneos para garantizar la seguridad del procedimiento. Este protocolo inicial dura aproximadamente entre 10 y 12 días, dependiendo de la respuesta ovárica de cada paciente.
El proceso detallado de la FIV
Una vez confirmada la maduración de los óvulos, se procede a la aspiración folicular, un procedimiento ambulatorio para extraerlos. Estos óvulos se fecundan en el laboratorio con espermatozoides previamente seleccionados y capacitados. Los embriones resultantes son monitoreados durante varios días para evaluar su desarrollo antes de ser transferidos al útero materno.
“Desde el inicio del tratamiento hasta la transferencia embrionaria transcurren alrededor de 15 a 17 días. Posteriormente, la paciente debe esperar 9 días para realizarse la prueba de embarazo. Cabe destacar que cada etapa del proceso requiere precisión y tecnología especializada, siendo el laboratorio de embriología responsable del 55% del éxito del tratamiento”, indica la doctora Autun.
Indicaciones para recurrir a la FIV
Las razones para optar por fertilización in vitro son diversas. En casos de vasectomía previa o obstrucción tubárica, la FIV se convierte en la única alternativa para sortear estas barreras anatómicas. También se recomienda cuando existe bajo conteo espermático, baja reserva ovárica o cuando se requiere diagnóstico genético preimplantacional.
La ovodonación representa otra indicación importante, permitiendo el embarazo cuando la mujer no produce óvulos viables.
La doctora Autun enfatiza que "no hay imposibles" en reproducción asistida, ya que los avances tecnológicos actuales ofrecen soluciones para prácticamente cualquier diagnóstico de infertilidad.
Avances tecnológicos en 45 años de FIV
Desde el nacimiento de Louise Brown en 1978, la primera bebé concebida por FIV, la técnica ha experimentado mejoras extraordinarias. Los laboratorios de embriología actuales emplean tecnología de punta que permite una selección y cultivo embrionario más preciso. El trabajo conjunto entre médicos y embriólogos ha elevado considerablemente las tasas de éxito.
Desmitificando la FIV: realidades vs. creencias
Uno de los mitos más comunes es que la FIV siempre resulta en embarazos múltiples. La realidad es que solo el 30% de estos embarazos son gemelares, y esto ocurre principalmente cuando se transfieren dos embriones. Actualmente se prefieren las transferencias de embrión único para reducir riesgos.
Otro mito frecuente es la asociación entre FIV y cáncer. La doctora Autun aclara que no existe evidencia científica que respalde esta creencia. Los protocolos de estimulación ovárica son seguros y no aumentan el riesgo oncológico cuando son supervisados por especialistas.
Consejos para parejas que inician el proceso
La doctora Autun ofrece tres recomendaciones clave: mantener la calma durante el proceso, confiar en el equipo médico tratante y seguir al pie de la letra todas las indicaciones. La adherencia al tratamiento y la comunicación constante con los especialistas son fundamentales para lograr el objetivo.
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