¿Puede la inteligencia artificial detectar enfermedades en los ojos?
Sí. La inteligencia artificial (IA) puede analizar imágenes oculares, como fotografías de retina, o estudios como la tomografía de coherencia óptica (OCT) para identificar patrones asociados a algunas enfermedades como la retinopatía diabética, el glaucoma o la degeneración macular. Pero, no es que “vea” como un oftalmólogo; reconoce patrones que ya aprendió después de analizar miles de imágenes (deep learning). Esto ayuda también a acelera el tiempo de diagnóstico y reducir la carga de trabajo de los oftalmólogos.
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¿La IA hace lo mismo que un oftalmólogo en consulta?
No. El oftalmólogo en consulta, realiza una exploración completa del paciente. Realiza una serie de preguntas para conocer sobre los síntomas oculares y la historia médica del paciente; después realiza la exploración oftalmológica con equipos especializados como lámpara de hendidura, tonómetro (para medir la presión del ojo), y revisa el fondo de ojo. En ocasiones requiere de estudios de imagen -como OCT, angiografía o campos visuales- o de laboratorio. Y con toda esta información llega al diagnóstico completo y personalizado.
¿La inteligencia artificial puede identificar enfermedades si el paciente no tiene síntomas?
Sí. La IA puede detectar cambios de forma temprana en imágenes oculares incluso en pacientes sin síntomas oculares, funcionando como una herramienta de tamizaje; detectando si se encuentra probablemente sano o enfermo, antes de que el paciente note cambios en su visión. Al detectar eso, ayuda a quienes tienen prioridad en atención. Se ha utilizado en pacientes con diabetes y daño ocular (retinopatía diabética) con una alta detección de hasta 90-100%. Aun así, se requiere una revisión por un oftalmólogo para confirmarlo.
¿Y puede la IA tener errores al detectar enfermedades oculares basado en imágenes?
Si. Se requiere que las imágenes sean de buena calidad, con equipos con las mismas características en la toma de las fotografías, software, iluminación entre otras, y considerar las diferencias entre poblaciones. Por eso requiere la validación y supervisión médica.
¿En qué enfermedades ya se está usando?
Hoy en día, la inteligencia artificial ya se utiliza en diferentes áreas, aquí unos ejemplos:
- Edema macular
- Glaucoma (análisis del nervio óptico)
- Retinopatía diabética (la más validada)
- Córnea, progresión de miopía y queratocono
- Degeneración macular relacionada con la edad
- Programas de detección en poblaciones alejadas especialistas
- En uveítis, en la clasificación y cuantificación de inflamación, y apoya en el diagnóstico diferencial.
¿Qué pasa si un paciente le pregunta a la inteligencia artificial sobre sus síntomas oculares?
La IA puede dar información general y orientación sobre enfermedades, pero no puede examinar el ojo del paciente, ni realizar exámenes para diagnosticar. La IA, no sustituye la consulta oftamológica, ya que es incapaz de explorar al paciente con los instrumentos utilizados en oftalmología. Para el diagnóstico final, siempre requiere de la evaluación de un especialista.
¿La inteligencia artificial puede reemplazar al oftalmólogo?
No. La IA es una herramienta de apoyo, no un reemplazo. Actualmente, es importante para detectar de forma temprana enfermedades y apoyar en casos de urgencia, para que el paciente acuda a consulta, sobretodo en zonas con pocos oftalmológos. El diagnóstico definitivo y la decisión del tratamiento, dependen del oftalmólogo.
¿Qué pasa desde el punto de vista ético y regulatorio?
La IA requiere validación y aprobación de uso en cada país. Además hay retos en el caso de un error, en manejo de datos sensibles de los pacientes; por eso se trabaja con imágenes anonimizadas.
También se debe de pensar que la IA ya está cambiando la relación médico-paciente, al ser un apoyo en la toma de decisiones.
Conclusión
La inteligencia artificial no viene a reemplazar al oftalmólogo, sino a detectar enfermedades de una forma más temprana y mejorar el acceso a la salud visual.
Si se combina la inteligencia artificial, con las imágenes oculares y los datos clínicos, tendremos una oftalmología más preventiva, precisa y personalizada. El oftalmólogo seguirá teniendo la empatía, el juicio clínico y la relación humana, elementos básicos en la medicina.
