En México, alrededor de 16,000 recién nacidos presentan problemas de visión cada año, y lamentablemente, cerca de 1,000 de ellos pierden la vista por completo. La principal causa detrás de estas cifras es la retinopatía del prematuro, una enfermedad que, de no detectarse a tiempo, puede provocar ceguera total e irreversible.
Para entender este padecimiento, la doctora Hillary Kimberly Osorio Landa, especialista en retina y vítreo del Hospital de la Ceguera (APEC), explica que la retina es como el "tapiz" que recubre el ojo por dentro y está hecho principalmente de neuronas. Cuando un bebé nace antes de tiempo, el desarrollo de los vasos sanguíneos que nutren la retina se interrumpe.
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"Al nacer antes de tiempo se interrumpe ese crecimiento y quedan espacios de retina sin nutrición. Entonces, ¿qué es lo que hace el ojo? Responde tratando de formar vasos, pero son anormales, empiezan a causar sangrados, desprenden la retina y puede causar ceguera total irreversible", advierte la doctora Osorio Landa.
Causas de la retinopatía del prematuro
Aunque el nacer de manera prematura es el factor detonante, existen otros elementos que aumentan el riesgo de que los recién nacidos presenten retinopatía del prematuro. En México, los criterios de mayor alerta son bebés que nacen con un peso menor a 1,750 gramos o con menos de 34 semanas de gestación.
Otros factores incluyen:
- Exposición al oxígeno: El uso de oxígeno de alto flujo no regulado en terapias intensivas puede impactar directamente la retina.
- Complicaciones médicas: Infecciones o dificultades respiratorias asociadas al nacimiento prematuro.
- Falta de control prenatal: Un seguimiento adecuado durante el embarazo reduciría el número de partos prematuros.
Un enemigo sin síntomas evidentes
Uno de los mayores peligros de la retinopatía del prematuro es que, en sus etapas iniciales, no genera ningún signo detectable por los padres. Los síntomas visibles, como la pupila blanca, la córnea opaca o que el ojo se vea más pequeño, suelen aparecer cuando la enfermedad ya está muy avanzada y el tratamiento llega demasiado tarde.
Por ello, la especialista enfatiza: "Los bebés no nacen con retinopatía del prematuro, nacen con el riesgo de desarrollarla". La única forma de detectarla es mediante una revisión oftalmológica completa entre la cuarta y sexta semana de nacido.
Opciones de tratamiento
Si se detecta oportunamente, existen esperanzas. Según la gravedad de la retinopatía (existen cinco estadios), las opciones incluyen:
- Láser.
- Inyecciones aplicadas directamente en el ojo.
- Cirugía en casos complejos.
La doctora Osorio Landa subraya que la prevención es un esfuerzo conjunto entre padres, médicos y sociedad. "Una sola revisión puede cambiar la vida del bebé a futuro, no es solamente que les quitemos la oportunidad de ver, sino que les quitamos su autonomía, su capacidad de conectar con el mundo", enfatiza.
El Hospital de la Ceguera (APEC) creó la primera unidad de retina pediátrica de Latinoamérica, destaca la doctora Osorio Landa, quien añade que cuentan con doctores muy reconocidos y que en el equipo se encuentra el primer doctor al que se le ocurrió inyectar a los bebés para el tratamiento.
Finalmente, es vital saber que un tratamiento exitoso no significa el fin del cuidado. Estos niños deben tener un seguimiento de por vida, ya que presentan mayor riesgo de desarrollar miopía, cataratas o glaucoma en el futuro.
