Las bebidas energéticas se han convertido en un producto de consumo habitual especialmente en jóvenes y adultos que buscan mantenerse activos. Sin embargo, especialistas advierten que, además de la cafeína y el azúcar, estas bebidas contienen altas dosis de vitaminas y estimulantes que pueden tener efectos adversos en el organismo.
¿Por qué me siento más cansado después de beber bebidas energéticas? Es una de las dudas constantes que se tienen respecto a estos productos y se ha detectado que a pesar de dormir bien y llevar una vida sana, tomar con frecuencia bebidas energéticas aumenta la fatiga.
Te podría interesar
De acuerdo con el Centro Nacional de Salud Complementaria e Integrativa en Estados Unidos, después de los multivitamínicos, las bebidas energéticas son el suplemento dietético más popular entre los adolescentes y adultos jóvenes.
La cafeína es uno de los ingredientes principales de las bebidas energéticas, aunque también pueden tener guaraná (otra fuente de cafeína a veces llamada cacao brasileño), azúcares, taurina, ginseng , vitaminas B, carnitina y naranja amarga.
¿Por qué me siento más cansado tras tomar bebidas energéticas?
El cansancio y la hipervitaminosis son dos consecuencias poco conocidas que surgen del consumo excesivo de este tipo de productos.
Aunque están diseñadas para aumentar el estado de alerta, su efecto es temporal y es que tras la estimulación inicial provocada por la cafeína, el organismo experimenta una caída abrupta de energía que se manifiesta como fatiga, irritabilidad y somnolencia.
Este “efecto rebote” puede ser más intenso en personas sensibles a la cafeína o cuando se combinan varias bebidas energéticas en un mismo día.
El exceso de vitaminas es otra consecuencia a la que hay que prestar atención, pues muchas bebidas energéticas incluyen vitaminas del grupo B (B6, B12, niacina) y otros micronutrientes en dosis muy superiores a las que el cuerpo necesita.
Según MedlinePlus, un exceso de vitamina B6 puede causar daño nervioso, entumecimiento en manos y pies, mientras que demasiado ácido nicotínico (B3) puede provocar enrojecimiento y daño hepático.
En el más reciente congreso de la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG) se presentó el caso de Cristina, una joven de 25 años que acudió a consulta debido a que presentaba un fuerte cansancio inexplicable. La joven dormía bien y no tenía vicios, sin embargo, al hacerle estudios se detectó que tenía un exceso de vitamina B así como signos de deshidratación.
Al preguntarle más sobre sus hábitos diarios, Cristina reveló que solía tomar varias bebidas energéticas al día.
Un artículo de El País cita las advertencias de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN), que destacan un contenido de vitaminas en las bebidas energéticas que alcanzan más del 200% de la ingesta diaria recomendada.
Aunque en la mayoría de los casos esto no provoca problemas de salud porque las vitaminas del grupo B son hidrosolubles, es decir, que se se eliminan por orina, hay casos en los que puede haber complicaciones, especialmente si ya hay problemas renales.
¿Qué otros riesgos tienen las bebidas energéticas?
Además del cansancio y el exceso de vitaminas, especialistas de Harvard Health señalan otros peligros asociados a su consumo frecuente:
- Aumento de la presión arterial y frecuencia cardíaca, lo que eleva el riesgo de arritmias.
- Interferencia con el sueño, generando insomnio y ansiedad.
- Daño hepático, por la combinación de estimulantes y exceso de vitaminas.
- Riesgo de deshidratación, especialmente cuando se consumen junto con alcohol o durante el ejercicio intenso.
Cuando se consumen con alcohol, las bebidas energéticas generan un efecto conocido como "borracho muy despierto" y esto se debe a que la cafeína reduce los síntomas del abuso de alcohol, permitiendo que se siga bebiendo pero con la coordinación motora afectada.
¿Quiénes deben evitarlas?
La Secretaría de Salud de México recomienda que niños, adolescentes, mujeres embarazadas o lactantes y personas con hipertensión, problemas cardíacos o ansiedad no consuman bebidas energéticas. En general, el uso de estas bebidas debe ser ocasional y nunca mezclarse con alcohol.
Recuerda que lejos de ser una fuente de energía segura, las bebidas energéticas pueden provocar cansancio, exceso de vitaminas y riesgos cardiovasculares y hepáticos.
Los expertos recomiendan sustituirlas por opciones más saludables como agua simple, infusiones sin azúcar o simplemente un buen descanso.
Para enterarte de toda la información que necesitas sobre salud y bienestar síguenos en Facebook, Instagram y TikTok