Los comentarios negativos son difíciles de procesar. Pueden servirnos para mejorar habilidades o pueden ser comentarios que nos hagan dejar de esforzarnos. Cualquier de los dos escenarios, preferimos que estos nos sean comunicados de manera directa. Sin embargo, algunas personas eligen lanzar estos comentarios disfrazados de elogios, provocando en la otra persona un sentimiento de incomodidad, seguridad y desconfianza. A esta actitud se le conoce como pasivo-agresiva. ¿Sabes qué estrategias te ayudan frente a estas personas?
La conducta pasiva-agresiva, informa Mayo Clinic, es un patrón que consiste en expresar los sentimientos negativos de forma indirecta en lugar de abordarlos abiertamente. Existe una desconexión entre lo que la persona expresa como conducta pasivo-agresiva dice y lo que hace. Por ejemplo, puede mostrar apoyo y aceptación hacia otra persona, pero al momento de dar ayuda tiene sentimientos de ira o resentimiento.
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¿Qué características podemos encontrar en una persona con conducta pasivo-agresiva? ¿Con cuáles estrategias podemos actuar frente a este tipo de conducta? ¿Por qué las personas mantienen esta conducta? Son algunas preguntas que resolveremos en esta nota. Identificar las conductas pasivas-agresivas te permitirá evitar sentir sentimientos de culpa, responsabilidad, tristeza o ira que no te corresponden. Comparte estos estrategias y señales con otras personas para disminuir esta conducta que afecta el estado emocional de sus receptores.
¿Qué hay detrás de una detrás de una persona agresiva?
De acuerdo con Healthline, las personas con conducta pasivo-agresiva expresan sus sentimientos negativos mediante sus acciones, en lugar de manejarlas directamente. Esto crea una separación entre lo que dicen y lo que hacen. La conducta pasivo-agresiva puede ser señal de un trastorno mental, pues puede afectar la capacidad de una persona de crear y mantener relaciones saludables, causando problemas en su vida diaria.
Psicología y Mente agrega que la conducta pasivo-agresiva no aspira a la resolución de conflictos, sino tiene como objetivo la expresión ambigua de las emociones y la producción de algún agravio silencioso. Se considera un comportamiento patológico en el instante que se instaura en la dinámica social más común dentro de sus relaciones personales. El portal deja algunas señales que caracterizan a estas personas:
- Resistencia pasiva y ambigüedad: la persona mostrará estar de acuerdo con aquello que lo sugieren, pero actuará como si realmente se opusiera a ellas
- Sentimiento de incomprensión y falta de aprecio: las personas con una conducta pasivo-agresiva suele sentirse incomprendidas por las demás personas y utilizan chantajes emociones para obtener beneficios
- Hosquedad: es una persona que se dispara ante una crítica y su objetivo es generar una atmósfera incomoda, beneficiándose en las acusaciones
- Desdén hacia la autoridad: tienen dificultades para reconocer la autoridad en las demás personas por lo cual les cuesta trabajo tolerar la imposición de normas
- Envidia: pese a que pueden felicitar logros, albergan una emoción negativa. En ocasiones demeritan sus logros y subrayan sus fracasos
MejorconSalud destaca que las conductas pasivo-agresivas de las personas generan incomodidad y un impacto negativo en la salud mental. Sus comentarios y conductas pueden causar inseguridad, problemas de autoestima y ansiedad en las personas. Aunque la terapia es clave para conocer a fondo este patrón, algunas estrategias que podrán ayudarnos, como las siguientes:
- Reconocer el patrón agresivo
- Dejar en claro que estás abierto al diálogo, pero no participarás en la dinámica
- Enfrenta el problema en el momento adecuado, no cuando la persona te haga enojar o sentir mal
- Haz responsable a la persona pasivo-agresiva de su conducta, evita guardar el silencio
- Deja de ofrecer disculpas innecesarias, pues no has hecho nada malo
