DEMENCIA

¿Cuál es la vacuna que podría prevenir la demencia? Estudio lo revela

Comúnmente la demencia afecta a personas mayores de 60 años, suele ser irreversible y degenerativa. Ahora, un estudio revela que una vacuna podría prevenirlo ¿Cuál es?

La prevalencia de demencia era un 20% menor en el grupo vacunado, según estudio.
La prevalencia de demencia era un 20% menor en el grupo vacunado, según estudio. Créditos: Canva
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La demencia es un conjunto de enfermedades que afecta distintas funciones cerebrales, especialmente las de la memoria, el pensamiento, el lenguaje y el comportamiento. Comúnmente afecta a las personas mayores de 60 años y suele ser irreversible y degenerativa. Ahora, un estudio revela que una vacuna podría prevenirlo ¿De qué se trata? Te lo explicamos. 

Después de los 60 años aumenta el riesgo de demencia. 

De acuerdo con MedlinePlus, el riesgo de padecer demencia aumenta conforme una persona envejece y aunque un estilo de vida saludable podría prevenir o al menos retrasar la aparición de esta condición, aplicarse una vacuna podría ser la clave definitiva. 

La enfermedad de Alzheimer es el tipo más común de demencia, aunque no es la única. También se puede desarrollar demencia vascular debido a un flujo sanguíneo deficiente hacia el cerebro, así como demencia de cuerpos de Lewy, que surge por estructuras proteínas anormales en ciertas zonas del cerebro.

Cuando una persona empieza a desarrollar algún tipo de demencia, es posible que tenga síntomas como dificultad para hablar, olvidos constantes, falta de juicio, alteración de la percepción, cambios en el comportamiento o la personalidad y repetición de preguntas. 

¿Cuál es la vacuna que podría prevenir la demencia?

Un estudio reciente publicado en la revista Nature y retomado por El País, indica que la vacunación contra el herpes zóster podría reducir en un 20% el riesgo de desarrollar demencia en adultos mayores.

Esta investigación se basa en datos de más de 280,000 ancianos en Gales, donde una política sanitaria implementada en 2013 permitió comparar a individuos vacunados y no vacunados, mostrando que hay una posible relación entre la vacunación y la disminución de la incidencia de demencia.

Debido a la escasez de vacunas contra el herpes zóster, las autoridades sanitarias de Gales decidieron administrar la vacuna únicamente a personas menores de 80 años, lo que creó una oportunidad para que investigadores de la Universidad de Stanford analizaran los historiales médicos de más de 280,000 ancianos galeses.

La vacuna de herpes zóster podría prevenir la demencia.

Los investigadores compararon la incidencia de demencia entre aquellos que habían recibido la vacuna y los que no. Sorprendentemente, los resultados mostraron que la prevalencia de demencia era un 20% menor en el grupo vacunado contra herpes zóster.

¿Cómo se relaciona el herpes zóster con la demencia? 

El herpes zóster o culebrilla es causado por la reactivación del virus de la varicela-zóster, que permanece latente en el sistema nervioso. Según Mayo Clinic, cuando se tiene esta enfermedad, causa erupciones dolorosas en la piel, generalmente con una sola franja de ampollas. No pone en riesgo la vida, pero puede ser muy doloroso.

Expertos sugieren que las infecciones virales que afectan al sistema nervioso, como el herpes zóster, podrían aumentar el riesgo de demencia. Por ello, la vacunación podría reducir la incidencia o severidad de estas reactivaciones, disminuyendo así el riesgo de daño neurológico asociado y, potencialmente, el desarrollo de demencia

Si se confirma que la vacunación contra el herpes zóster reduce el riesgo de demencia, se añadiría un beneficio significativo a la lista de ventajas de esta vacuna, lo que podría justificar su inclusión más amplia en programas de salud pública dirigidos a adultos mayores, según apunta Stanford Medicine.  

Algunas infecciones virales afectan el sistema nervioso.

Es importante destacar que, aunque los hallazgos son prometedores, se trata de un estudio observacional, por lo que no se puede establecer una relación causal directa entre la vacunación y la reducción del riesgo de demencia sin más investigaciones.

Se requieren más ensayos clínicos controlados y aleatorizados para confirmar estos resultados y comprender mejor los mecanismos involucrados.

Otras medidas para prevenir la demencia 

Según el Instituto Nacional de Geriatría, hay ciertos cambios en el estilo de vida y el control de enfermedades que pueden ser claves para prevenir la demencia, como:

  • Comer de manera saludable, priorizando verduras, frutas, granos enteros y pescados.
  • Disminuir el consumo de comidas rápidas, ricas en grasas, sal y azúcares; también se debe limitar el consumo de carnes rojas.
  • Hacer ejercicio de manera regular, puede ser caminar, nadar o bailar e incluir entrenamientos con pesas un par de días a la semana. 
  • Realizar actividades mentales como leer, aprender algo nuevo, practicar juegos de mesa, tocar un instrumento, etc.
  • Controlar la presión alta, los niveles de glucosa y de colesterol. 
  • No fumar y limitar el consumo de alcohol. 
  • Tener socialización con frecuencia y gestionar el estrés. 
Una vida saludable previene la demencia.

Estas prácticas no solo previenen la demencia, también permiten un envejecimiento saludable sin el desarrollo de otras enfermedades crónicas como la diabetes, hipertensión o las enfermedades cardiovasculares. 

Acude al médico ante cualquier duda y pregunta si es posible recibir la vacuna de herpes zóster.