El partido entre México e Inglaterra no se definirá solo con táctica y talento. El encuentro de octavos de final del Mundial 2026, programado en el Estadio Ciudad de México, pondrá a prueba la resistencia física y mental de los jugadores ingleses frente a condiciones geográficas y climáticas para las que no están acostumbrados.
La Ciudad de México, situada a 2,240 metros sobre el nivel del mar, combina tres factores que la ciencia del deporte identifica como grandes enemigos del rendimiento: aire enrarecido y ozono contaminante.
Te podría interesar
El equipo de Inglaterra ya había manifestado dificultades para adaptarse al clima caluroso de los Estados Unidos durante la fase de grupos, y ahora deberá enfrentar un desafío todavía más extremo.
El rival invisible: correr donde el aire no alcanza
A 2,240 metros de altitud, la presión atmosférica disminuye y con ella la disponibilidad de oxígeno en el aire. Un estudio publicado en el British Journal of Sports Medicine explica que, por cada 1,000 metros de ascenso, el consumo máximo de oxígeno (VO2 máx) se reduce entre un 6% y un 8%, lo que afecta directamente la capacidad aeróbica y la recuperación entre esfuerzos intensos.
Para un equipo como Inglaterra, acostumbrado a jugar en estadios cercanos al nivel del mar, el Azteca representa un choque fisiológico inmediato: los pulmones trabajan más para obtener menos, la frecuencia cardíaca se dispara y la fatiga aparece más rápido. El cuerpo puede aclimatarse, pero el proceso requiere entre 7 y 10 días, tiempo que los ingleses no tuvieron durante la concentración.
Contaminación: el ozono que quema los pulmones
La Ciudad de México registra niveles de ozono troposférico que superan con frecuencia las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud. Investigaciones realizadas por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) indican que la exposición prolongada a este contaminante durante el ejercicio intenso puede causar inflamación de las vías respiratorias, reducir la función pulmonar y aumentar la percepción subjetiva de fatiga.
Un artículo de la revista Sports Medicine advierte que los atletas que compiten en ambientes con altos índices de ozono presentan mayor incidencia de tos, irritación de garganta y disminución del rendimiento en deportes de resistencia. Para Inglaterra, la calidad del aire del Valle de México suma una capa extra de desgaste físico.
Para enterarte de toda la información que necesitas sobre salud y bienestar síguenos en Facebook y TikTok.
