A los 10 años, Lionel Messi medía apenas 125 centímetros y ni siquiera encajaba en las tablas de crecimiento estándar. Su pediatra, Diego Schwarzstein, lo recuerda claramente: "Era evidente que algo andaba mal. Su cuerpo no producía suficiente hormona de crecimiento, una condición que afecta solo a uno de cada 20 mil niños".
El diagnóstico llegó a los 11 años: déficit de hormona de crecimiento (GHD), un trastorno endocrino que, sin tratamiento, habría limitado su desarrollo físico y probablemente truncado su sueño de ser futbolista profesional.
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Pero el tratamiento no era barato. Costaba alrededor de mil 300 dólares al mes, una cifra imposible para la familia de Messi. Newell's Old Boys, su club en Rosario, cubría una parte, pero el dinero llegaba con cuentagotas.
La madre de Messi recorría la ciudad a diario para cobrar pequeñas sumas, y en muchas ocasiones regresaba con las manos vacías. La desesperación crecía.
Messi tuvo que emigrar a Barcelona para poder costear su tratamiento
En medio de la incertidumbre, apareció River Plate. Messi hizo una prueba, recibió el visto bueno y la promesa de que cubrirían el tratamiento, pero el traspaso nunca se concretó. Fue entonces cuando el Barcelona entró en escena. Impresionados por su talento, los directivos catalanes escribieron su famoso contrato en una servilleta y se comprometieron a pagar la totalidad del tratamiento. Messi se mudó con su papá con apenas 13 años a la ciudad condal donde comenzó una nueva vida.
Pero el camino tampoco fue sencillo. En su primer partido con las categorías inferiores del Barça, sufrió una fractura que lo mantuvo fuera de las canchas durante meses. Además, su documentación de inmigración no estaba en regla, por lo que no pudo jugar de manera oficial por un tiempo. Sin embargo, su determinación era inquebrantable.
¿Qué es el déficit de la hormona de crecimiento que padeció Messi?
La Clínica del Crecimiento explica que el déficit hormonal de crecimiento es un trastorno endocrino en el cual el cuerpo no produce suficiente cantidad de la hormona del crecimiento (GH, por sus siglas en inglés), responsable de estimular el desarrollo físico en niños y adolescentes. Esta deficiencia puede presentarse desde el nacimiento (congénita) o adquirirse más adelante durante la infancia. Aunque es una condición poco común, detectarla a tiempo es crucial para el bienestar general del niño.
De las lesiones a las finales perdidas, un camino duro para Messi
Ya en la élite, las lesiones también lo persiguieron, aunque nunca lograron detenerlo. Distintas molestias musculares y problemas en el tendón de la corva lo marginaron en varios momentos de su carrera, pero siempre regresaba con más fuerza. Lo que sí parecía una maldición eran las finales con la selección argentina.
Argentina perdió cuatro finales importantes antes de la consagración, tres de Copa América y la más dolorosa, la final del Mundial de Brasil 2014 en contra de Alemania.
Las críticas llovieron. Incluso Messi anunció su retiro de la selección por un breve período. Pero el fútbol le tenía guardada una revancha.
La gloria: campeón Mundial
El 18 de diciembre de 2022, en el Estadio de Lusail, Messi levantó la Copa del Mundo. Fue una final épica contra Francia: 3-3 en el tiempo reglamentario y 4-2 en los penales. El astro argentino anotó dos goles en la final y fue elegido el mejor jugador del torneo. Su carrera estaba completa.
Hoy, Messi es el máximo goleador histórico del Barcelona con 672 goles, y el jugador con más títulos en la historia del fútbol. Pero su legado va más allá de los números: es la historia de un niño que no crecía, que se inyectaba hormonas todas las noches y que nunca, nunca, dejó de creer.
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