DONACIÓN DE ÓRGANOS

“Cruzo los dedos para que alguien me done un riñón”

En México, más de 18,500 personas esperan un trasplante de órgano, la mayoría necesita un riñón

En México se realizan más de 6 mil trasplantes de órganos al año
En México se realizan más de 6 mil trasplantes de órganos al año Créditos: (Canva)
Escrito en ESPECIALIDADES el

Manuel Medina Aguilera solía caminar 15 kilómetros diarios con su perro. Se preparaba para correr un maratón. Trabajaba 10 horas al día y los fines de semana se iba al monte. Hoy, su rutina cambió por completo: tres veces por semana acude a hemodiálisis a las 7:30 de la mañana, sale a las 11, llega a casa, come una fruta (con una dieta estrictamente controlada) y la mayoría de las veces el cansancio lo vence frente al televisor.

"A veces, cuando voy a dializarme, digo: 'Vengo a mi cambio de aceite'. Y si preguntan qué tengo, respondo: 'Traigo la máquina desvielada'", cuenta entre risas. Detrás del humor negro que le ayuda a sobrellevar la enfermedad, hay una realidad implacable: en noviembre le diagnosticaron insuficiencia renal grave. Su función renal es de apenas 4% y se encuentra en lista de espera para recibir un trasplante de riñón.

Lo más impactante es que no tuvo síntomas. "No sentía nada, ni dolores de espalda. Me hice unos estudios preventivos y descubrimos que mis riñones estaban mal", recuerda. Con la misma naturalidad con la que narra su diagnóstico, habla de lo que viene: necesita un trasplante de riñón.

El difícil camino hacia una segunda oportunidad

Manuel tiene una prima que está haciéndose pruebas para ver si es compatible. Ha tenido al menos 10 personas que se ofrecieron a donarle, pero ninguna fue compatible. 

"Estar en espera de recibir un riñón es como tener la espinita activa todo el tiempo. Cruzas los dedos todos los días para que alguien diga: 'Órale, yo te doy mi riñón'", explica.

Hace poco tiempo terminó todas las evaluaciones con especialistas y ya entró al protocolo para entrar a la lista de espera del Centro Nacional de Trasplantes (Cenatra). Según le han dicho los médicos, si todo sale bien, el tiempo mínimo de espera para recibir un riñón es de seis meses. Pero el escenario más realista es otro: de dos a dos años y medio.

Y hay un detalle que lo preocupa cada vez que lo piensa: "Esperar un riñón me genera sentimientos encontrados. Porque si me llega un riñón de cadáver, alguien se tuvo que morir para que yo viva. Eso es un balde de agua fría que todavía no puedo procesar del todo".

Manuel Medina Aguilera está a la espera de recibir un trasplante de riñón, pese a eso, no pierde el entusiasmo. (Foto: Canva)

Más de 18,500 personas en lista de espera para recibir un trasplante de riñón en México

La historia de Manuel no es única. De acuerdo con datos del Cenatra actualizados a febrero de 2026, en México hay 18,500 pacientes en espera de un trasplante que esperan los siguientes órganos:

  • 16202 trasplantes de Riñón
  • 2147 trasplantes de Córnea
  • 192 trasplantes de Hígado
  • 17 trasplantes de Corazón
  • 10 trasplantes de Hígado-Riñón
  • 6 trasplantes de Riñón-Páncreas
  • 1 trasplantes de Páncreas.

No todas son malas noticias, en lo que va del 2026, se han realizado más de 700 trasplantes:

  • 382 trasplantes de Córnea
  • 320 trasplantes de Riñón
  • 37 trasplantes de Hígado
  • 10 trasplantes de Corazón
  • 1 trasplantes de Riñón-Riñón
  • 1 trasplantes de Páncreas
  • 1 trasplantes de Pulmón-Pulmón.
En el 2026 se han realizado más de 700 trasplantes. (Foto: Canva)

La doctora Laura Elisa Basagoitia González, especialista en Trasplante Renal Clínico y directora médica de la Unidad de Hemodiálisis del Hospital San Angel Inn Universidad, dijo a SuMédico que cada año se realizan en el país entre 3,000 y 3,100 trasplantes, sumando órganos sólidos y tejidos. La córnea y el riñón son los que predominan. Sin embargo, la relación es inversa a la deseada: cerca del 65% de las donaciones de riñón provienen de donante vivo, mientras que solo el 35% restante son de donante fallecido.

"Lo ideal es que invirtiéramos esa relación, como España, que tiene más donación de fallecido que de vivo", dijo la especialista.

Durante el 2025, en México se lograron un total de 3,100 trasplantes de órganos vitales, mientras que, en España, país líder de trasplante en Europa, en ese mismo año se lograron 6,335 intervenciones.

Los desafíos estructurales: dinero, distancia y burocracia

Manuel vive en Aguascalientes. Reconoce que, comparado con otras regiones, su estado tiene ventaja: "Hay mucho nefrólogo aquí, sé que estoy en buenas manos". Pero no todos corren con la misma suerte.

La doctora Basagoitia señala que uno de los problemas estructurales más graves es la centralización de los programas de trasplante. "Si llamamos a un paciente que está en la sierra de Chiapas y tarda 20 horas en bajar, cuando llega a la Ciudad de México quizás ya pasaron muchas horas y ya no se logra ese trasplante", advierte.

A esto se suma la falta de inversión. México destina entre el 2% y 3% de su Producto Interno Bruto (PIB) a salud, cuando la Organización Mundial de la Salud recomienda al menos el 6%. Y de ese porcentaje, menos del 0.01% se dirige al área de trasplantes.

"Los programas de trasplante, el Centro Nacional de Trasplante, tienen cada vez menos apoyo. Es una realidad", lamenta la especialista.

La doctora Tania Hernández, especialista en Urgencias médico-quirúrgicas y coordinadora Hospitalaria de Donación de órganos y tejidos de origen cadavérico con fines de trasplante, añade otro factor: la infraestructura. 

"Se requieren laboratorios funcionando las 24 horas, porque la donación no tiene fecha ni hora. Y eso es deficiente en muchas regiones del país", señala.

El dilema: cuando la familia decide por ti

Uno de los datos que más impactan es que, aunque una persona haya manifestado en vida su deseo de donar órganos —incluso si lo tiene por escrito o en su credencial de conducir—, la decisión final la toma la familia.

La doctora Basagoitia narra un caso reciente: "Una señora de 50 y tantos años sufre una hemorragia cerebral. Su mamá y su hija habían decidido donar los órganos. Pero llegó el exesposo, con quien tenía 8 años divorciada, y dijo que no. Como él dijo que no, fue no y sus órganos no pudieron ser donados".

La razón de fondo explica la doctora Hernández, es cultural: "Hablar de donación es tocar el tema de la muerte. Y pocas personas llevan eso a la mesa familiar. Al momento de llegar la situación, es muy difícil tomar una decisión porque no se platicó antes".

Donar es darle vida a otra persona. (Foto: Canva)

Un país que dona poco por miedo y desinformación

"Si ya te moriste, y tus órganos son útiles y alguien los puede utilizar, hay que donar. No tiene caso que te entierren o te incineren con ellos", dice Manuel, quien también comenta que él mismo estaba registrado como donador en sus dos licencias de conducir: la de México y la de Estados Unidos.

Pero no todos piensan igual. La doctora Basagoitia señala los mitos más frecuentes: "Piensan que vamos a entregar el cuerpo desfigurado, o que los van a matar para quitarles los órganos, o esa idea de 'Dios me lo dio completo y así lo regreso'".

La falta de educación sobre el tema es evidente. "A nadie en primaria, secundaria o preparatoria le han explicado qué es la muerte encefálica", apunta.

En países como España, líder mundial en donación, la cultura es distinta: allá la donación es automática a menos que la persona haya manifestado su negativa en vida. En México, el camino es el inverso: hay que manifestar expresamente el deseo de donar, y aun así la familia puede vetarlo.

Hay que fomentar la cultura de donación. (Foto: Canva)

Lo que cambia cuando se recibe un órgano

"La vida de las personas mejora en todos los sentidos: psicológico, social, laboral", asegura la doctora Hernández. "Hay personas que recuperan la salud al grado de reincorporarse a su vida laboral, proveer a su familia. Les mejora la vida en un 100%".

La doctora Basagoitia coincide: "No es lo mismo un paciente que vive acudiendo a hemodiálisis que alguien que ha tenido la oportunidad de ser trasplantado. Recuperan energía, apetito, vida social. Es una diferencia abismal".

Manuel lo sabe. Por eso cuida al pie de la letra su dieta, camina lo que puede, sigue las indicaciones médicas. Ve a otros pacientes en la clínica que no se cuidan, que llegan tomando refresco mientras están conectados a la máquina, y no lo entiende.

"Yo estoy aquí peleando por mi vida. Ellos traen a sus familiares batallando y el paciente no se ayuda", reflexiona.

El acto de donar: transformar una pérdida en vida

En el marco del Día Mundial del Trasplante de Órganos y Tejidos, las especialistas coinciden en un mensaje central: donar es transformar una pérdida en esperanza.

"Un donador puede salvar hasta siete vidas con órganos y beneficiar a más personas con tejidos", recuerda la doctora Basagoitia. "Lo primero es registrarse como donador voluntario, pero lo más importante es hablar con la familia".

La doctora Hernández añade: "El acto de donación es desinteresado y altruista. No puede pasar desapercibido. La gratitud de esas familias debe ser honrada y conmemorada".

Manuel, mientras tanto, sigue esperando. A veces, cuando el cansancio de la hemodiálisis lo vence, se duerme viendo la tele. Otras, saca fuerzas para caminar con su perro, aunque ya no sean 15 kilómetros. Y todos los días, desde que despierta, cruza los dedos.

"Sé que nunca voy a tener una vida normal de nuevo, pero va a ser un poquito más normal (si logra ser trasplantado). Eso es lo que espero".

¿Cómo ser donador en México?

  • Regístrate como donador voluntario en la página del Centro Nacional de Trasplantes: www.gob.mx/cenatra
  • Manifiesta tu voluntad en tu credencial de conducir o en tu testamento.
  • Habla con tu familia: es el paso más importante. Ellos serán quienes tomen la decisión final.
  • Infórmate: la donación no desfigura el cuerpo ni retrasa funerales.

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