Ganar una final del Mundial es el sueño de cualquier futbolista. Para Christoph Kramer, ese sueño se convirtió en una extraña paradoja. El jugador alemán fue titular en la final de Brasil 2014 contra Argentina, levantó la copa y celebró con sus compañeros, pero al día siguiente no podía recordar nada de lo que había vivido en el césped del Maracaná.
Kramer había entrado en el once inicial de última hora para reemplazar a Sami Khedira, lesionado en el calentamiento. Pero su día se dificultó a los 27 minutos, cuando chocó con el hombro del argentino Ezequiel Garay. A pesar del fuerte golpe, el alemán continuó jugando 14 minutos más, hasta que se desplomó en el campo y tuvo que ser sustituido.
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El golpe que borró media hora de su vida
Lo que ocurrió después es digno de una película. El árbitro italiano Nicola Rizzoli reveló que Kramer se acercó a él y le preguntó: "Árbitro, ¿esta es la final?". Rizzoli pensó que bromeaba, pero el jugador insistió: "Necesito saber si realmente es la final".
Horas después, Kramer declaró al diario alemán Die Welt: "No puedo recordar realmente mucho del partido. No sé nada en absoluto del primer tiempo. Pensé que salí inmediatamente después del golpe. No tengo idea de cómo llegué al vestuario. En mi cabeza, el partido comienza en el segundo tiempo". Los médicos le aseguraron que esa memoria no regresaría nunca.
¿Por qué un golpe en la cabeza borra recuerdos?
El cerebro humano no almacena los recuerdos de forma instantánea; primero los procesa en una zona llamada hipocampo y luego los "archiva" en la corteza cerebral. Un golpe fuerte que provoca una conmoción cerebral puede interrumpir ese proceso.
Cuando el impacto es lo suficientemente severo, el cerebro entra en un estado de confusión y no logra consolidar los recuerdos de los minutos previos al golpe. Por eso Kramer no pudo recordar su entrada al campo, el choque con Garay ni cómo llegó al vestuario: su cerebro simplemente no llegó a "guardar" esos momentos.
El caso de Kramer reavivó el debate sobre los protocolos de conmoción cerebral en el fútbol y la necesidad de proteger mejor a los jugadores ante este tipo de lesiones.
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