Ferran Torres está a un paso de jugar una final del Mundo. El delantero del Barcelona ha visto acción en todos los encuentros de la selección española que se enfrentará a Francia en las semifinales del Mundial 2026. Pero para llegar hasta aquí, el "Tiburón" como también se le conoce a Ferran no solo tuvo que trabajar su cuerpo, sino también su mente.
Hace dos años, el futbolista atravesó su peor momento como profesional. Una mala temporada en el Barcelona lo llenó de dudas. "Llegué a preguntarme si podría volver a ser importante", confesó. Fue entonces cuando tomó una decisión que cambiaría su vida: pidió ayuda profesional. Y esa decisión lo llevó a estar hoy en lo más alto.
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Aprender a gestionar el fracaso
El futbol siempre muestra la parte bonita, pero pocos hablan de los momentos oscuros. Ferran es uno de los pocos que alza la voz. "Siempre tendemos a mostrar las partes bonitas de este deporte, pero de jóvenes no nos ayudan a gestionar los malos momentos".
Acumular malas experiencias, explicó, puede llevar a perder la motivación hasta el punto de no querer ni entrenar. Por eso decidió ponerse en manos de un psicólogo. "Me puse en manos de un profesional y a día de hoy es como un amigo. Sentí que no tenía ningún problema, simplemente necesitaba hablarlo". Ahora acude a terapia una o dos veces por semana.
Separar al futbolista de la persona
Uno de sus grandes aprendizajes fue aprender a diferenciar su vida personal de la profesional. "Gestionar un mal partido es uno de mis grandes sacrificios porque era una persona muy impulsiva y pasional, y luego lo arrastraba tanto para bien como para mal".
Su conclusión fue clara: "Cuando se acaba el partido, se acaba y ya. Ahí ya no soy Ferran futbolista, soy Ferran persona". También aprendió a protegerse de las críticas en redes sociales, un veneno que puede destruir la confianza de cualquier deportista.
Lecciones que inspiran y una semifinal por delante
Su historia es un recordatorio de que la salud mental es tan importante como la física. "No todo en la vida es presión. Hay mil cosas que pueden afectarte mentalmente", reflexiona. "No tienes que sentir que algo anda mal para pedir ayuda. También hay que gestionar los buenos momentos".
Ahora, con la mente en el partido ante Francia, Ferran Torres demuestra que el verdadero triunfo no solo está en la cancha. Su camino, de la oscuridad a la luz, es una lección de humanidad y resiliencia. España sueña con la gloria, y él, con la mente en paz, está listo para darlo todo.
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