El hígado es uno de los órganos más trabajadores del cuerpo humano: participa en la digestión, regula el metabolismo, depura sustancias tóxicas y almacena nutrientes esenciales. Sin embargo, suele recibir atención solo cuando aparecen señales de daño, a menudo cuando el problema ya está avanzado.
Te podría interesar
¿Cuáles son los hábitos que son malos para el hígado y que debes prevenir?
Las enfermedades hepáticas como el hígado graso y la esteatohepatitis metabólica suelen desarrollarse silenciosamente durante años antes de que aparezcan los síntomas, por eso la prevención debe comenzar con cambios en la rutina diaria. Aquí te explicamos cinco hábitos que debes evitar para cuidar este órgano vital:
- Abusar del alcohol
El consumo excesivo de alcohol es una de las causas principales de cirrosis y daño hepático. Las bebidas alcohólicas pueden dañar o destruir las células del hígado y dejar cicatrices permanentes en el tejido. Si ya existe algún daño hepático, lo ideal es evitar el alcohol por completo.
- Consumir en exceso azúcares y carbohidratos refinados
Los refrescos endulzados, bebidas deportivas, jugos y productos con azúcar añadido son especialmente dañinos porque la fructosa que contienen se convierte rápidamente en grasa en el hígado. El pan blanco, arroz blanco y pastas regulares también aumentan el riesgo de hígado graso. Opta por frutas, verduras y cereales integrales para proteger tu salud hepática.
- Llevar una vida sedentaria
La inactividad física está directamente relacionada con una mayor incidencia de enfermedad hepática metabólica. Hacer ejercicio de manera constante ayuda a quemar triglicéridos como combustible y reduce la grasa acumulada en el hígado. Se recomienda practicar al menos 150 minutos de ejercicio moderado a la semana.
- Automedicarse sin control
Muchos fármacos comunes pueden ser tóxicos para el hígado cuando se toman en exceso o se mezclan incorrectamente. El paracetamol en altas dosis, los antiinflamatorios como el ibuprofeno y algunos antibióticos pueden causar daño hepático. Nunca mezcles alcohol con medicamentos y consulta siempre a tu médico antes de iniciar cualquier tratamiento, incluso si es de venta libre.
- Consumir suplementos "naturales" sin supervisión
No porque un producto sea "natural" significa que sea seguro para el hígado. Algunas plantas como la kava, la consuelda y el chaparral han sido asociadas con toxicidad hepática. La FDA ha reportado múltiples casos de daño hepático relacionados con suplementos "detox". Si decides usar plantas medicinales como el cardo mariano o la alcachofa, hazlo siempre bajo orientación médica.
Para enterarte de toda la información que necesitas sobre salud y bienestar síguenos en Facebook y TikTok.
