Dejar un vaso de agua en la mesita de noche es una costumbre tan común como polémica. Para algunos es un salvavidas que evita despertar con la boca seca; para otros, la garantía de una noche interrumpida por visitas urgentes al baño. La ciencia no tiene una respuesta única para todos, pero sí ofrece evidencia clara sobre los beneficios y perjuicios de este hábito.
Según la Organización Mundial de la Salud, muchas personas no alcanzan el consumo diario recomendado de agua, por lo que hidratarse antes de acostarse puede ser una oportunidad para compensar ese déficit. Sin embargo, la Fundación Nacional del Sueño advierte que la cantidad y el momento exacto de la ingesta marcan la diferencia entre un sueño reparador y un descanso fragmentado. Aquí te presentamos las razones a favor y en contra, respaldadas por fuentes oficiales.
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Razones por las que SÍ deberías tomar agua antes de dormir:
- Regula la temperatura corporal y previene calambres: Un aporte hídrico estable durante la noche colabora con la termorregulación del cuerpo y reduce el riesgo de sufrir calambres musculares o dolores de cabeza leves asociados a la deshidratación, según datos del Instituto Nacional de Salud de Estados Unidos (NIH).
- Favorece la digestión y controla el hambre nocturna: Mantenerse hidratado ayuda a facilitar el proceso digestivo y puede disminuir la sensación de hambre antes de acostarse, previniendo así el consumo excesivo de alimentos nocturnos, según indica la revista médica The Lancet.
- Optimiza la función renal: Beber agua antes de dormir contribuye a que los riñones trabajen correctamente durante la noche, favoreciendo la eliminación de toxinas acumuladas durante el día y optimizando procesos metabólicos esenciales.
- Mejora el estado de ánimo: Algunas investigaciones, como las publicadas en el Journal of Affective Disorders, relacionan el consumo regular de agua con una mejora en los síntomas de ansiedad y depresión, lo que puede traducirse en un mejor bienestar emocional al despertar.
- Compensa el déficit diario: Dado que cerca del 78 % de las personas no alcanza el consumo ideal de agua durante el día, según la Fundación Española del Corazón, beber un poco antes de acostarse ayuda a evitar problemas digestivos como el estreñimiento y contribuye a un descanso más reparador.
Razones por las que NO deberías tomar agua antes de dormir:
- Provoca nicturia y fragmenta el sueño: El principal riesgo es la necesidad de orinar durante la noche. La National Sleep Foundation señala que beber más de 90 mililitros justo antes de acostarse incrementa notablemente las interrupciones del sueño, afectando su calidad y cantidad.
- Afecta a un tercio de los adultos: Según la misma fundación, aproximadamente una de cada tres personas mayores de 30 años se levanta al menos dos veces por noche para ir al baño, un problema que el consumo nocturno de agua solo empeora.
- Agrava el reflujo ácido: Para quienes padecen esta condición, beber agua en exceso muy cerca de la hora de dormir puede intensificar los síntomas de acidez, de acuerdo con la Asociación Americana de Gastroenterología.
- Se combina con otros factores de riesgo: La Clínica Mayo advierte que la nicturia no depende únicamente del agua ingerida, sino que se potencia con el consumo previo de cafeína o alcohol, el insomnio vinculado al estrés y el agrandamiento prostático en hombres mayores.
- Sabotea el descanso profundo: Levantarse constantemente impide que el cuerpo complete los ciclos naturales de sueño REM y no REM, lo que al día siguiente se traduce en fatiga, falta de concentración y menor rendimiento cognitivo, según el Instituto Nacional de Salud de Estados Unidos.
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