El dolor lumbar es una de las principales causas de discapacidad laboral en todo el mundo. Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), se estima que 619 millones de personas lo padecieron en 2020 y se prevé que la cifra aumente a 843 millones para 2050, impulsada por el envejecimiento y el estilo de vida moderno.
Lo primero que pensamos al sentir dolor de espalda es en un mal movimiento o en haber cargado algo pesado. Si bien la mecánica corporal es crucial, los especialistas de los Institutos Nacionales de Salud (NIH) advierten que, en la mayoría de los casos de dolor lumbar agudo, no se encuentra una lesión estructural grave como una hernia discal severa. La causa suele ser una tormenta perfecta de hábitos cotidianos que inflaman la musculatura y tensan las articulaciones.
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¿Cuáles son las razones por las que te duele la espalda?
Es importante conocer cuáles son las razones por las que te duele la espalda y a continuación, te las decimos:
- Pasar más de 8 horas sentado
Permanecer en la misma postura frente a la computadora o en el sillón durante horas no solo atrofia los glúteos, sino que ejerce una presión constante y dañina sobre los discos intervertebrales.
La Biblioteca Nacional de Medicina de los EE. UU. explica que al estar sentados, especialmente con la espalda encorvada, la presión intradiscal aumenta considerablemente en comparación con estar de pie o caminando. Con el tiempo, esta presión deshidrata los discos, los vuelve menos flexibles y más propensos a fisurarse o abultarse, desencadenando un dolor sordo que se cronifica si no se toman pausas activas cada 45 minutos.
- La mochila o bolsa cargada de un solo lado
La Clínica Mayo advierte que las cargas asimétricas fuerzan a la columna vertebral a inclinarse hacia el lado contrario para compensar el peso extra, generando una contractura permanente en la musculatura paravertebral y los trapecios. Esta tensión desigual no solo causa dolor en la zona alta o media de la espalda, sino que puede irradiarse hacia el cuello y provocar cefaleas tensionales.
- El estrés
Los NIH señalan que el estrés psicológico provoca una respuesta fisiológica de tensión muscular inconsciente, afectando principalmente la zona del cuello y la espalda baja. Cuando una persona está bajo presión constante, el sistema nervioso mantiene los músculos en un estado de semi-contracción.
- Debilidad en el corre
De acuerdo con el Instituto Nacional de Artritis y Enfermedades Musculoesqueléticas y de la Piel (NIAMS), tener un abdomen flácido obliga a los músculos de la espalda baja a trabajar el doble para sostener el tronco. Esta sobrecarga constante produce fatiga muscular, microdesgarros y esa sensación de "riñones cansados" al final del día, incluso si no has hecho un gran esfuerzo físico.
- Calzado inadecuado y superficies duras
El uso de calzado plano sin soporte de arco (como bailarinas muy delgadas o chanclas de dedo) o, por el contrario, el abuso diario de tacones altos altera la biomecánica natural de la pisada. Al modificar el reparto del peso corporal, la rodilla y la cadera giran ligeramente para compensar la inestabilidad del pie, y esa torsión se transmite directamente hacia arriba, curvando la pelvis y acentuando la lordosis lumbar (la curvatura en la parte baja de la espalda). Caminar largas distancias sobre superficies extremadamente duras como el cemento o el asfalto con un calzado sin amortiguación adecuada multiplica el impacto que reciben las vértebras, acelerando el desgaste articular.
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