La llave que mantenía el control del fármaco más codiciado del siglo XXI acaba de girarse. India, conocida como la farmacia del mundo por su capacidad para fabricar medicamentos genéricos a bajo costo, ya tiene luz verde para producir las primeras copias de Ozempic y Wegovy. Desde este sábado, la farmacéutica danesa Novo Nordisk dejó de ser la única dueña de la patente de la semaglutida, el principio activo que revolucionó el tratamiento de la obesidad y disparó la economía de Dinamarca.
Este no es solo un cambio legal, es el inicio de una democratización. El monopolio expiró en diez países que concentran casi la mitad de la carga mundial de obesidad, entre ellos Brasil, China, Sudáfrica y Turquía. Aunque Europa y Estados Unidos aún tendrán que esperar hasta la próxima década, para el resto del mundo el tablero acaba de moverse.
Te podría interesar
India toma la delantera
Para los fabricantes de genéricos en India, este sábado marca el banderazo de salida en una carrera contrarreloj por inundar el mercado de opciones accesibles. Al menos cuatro grandes empresas, como Zydus Lifesciences, ya tienen listas sus inyecciones de semaglutida para salir a la venta "desde el primer día".
Se espera que más de 50 marcas compitan en las próximas semanas, una competencia comercial que promete bajar los precios establecidos por la multinacional danesa.
La caída de los costos podría ser estrepitosa. Si hoy un tratamiento mensual con la marca original ronda los 350 dólares, los analistas especulan que los genéricos podrían venderse por apenas 15 dólares al mes. En países de menores recursos, donde la patente nunca tuvo validez, la cifra podría hundirse hasta los tres dólares. La democratización, en este caso, tiene un precio muy concreto.
Europa y Estados Unidos tendrán que esperar
Mientras el sur global celebra la apertura, en Estados Unidos y Europa la fecha clave aún está lejana. Las primeras copias de Ozempic no se verán en sus farmacias hasta los primeros años de 2030, debido a las protecciones regulatorias más estrictas diseñadas para incentivar la innovación farmacéutica. Quien quiera ver el final del monopolio de la tirzepatida (Mounjaro), el competidor de Eli Lilly, deberá armarse de paciencia: su patente se liberará recién hacia 2036 o 2037.
Esta ventana de exclusividad en occidente es un respiro para las grandes farmacéuticas, pero también un recordatorio de la desigualdad en el acceso a la salud. Mientras unos esperan una década para pagar menos, otros comenzarán a hacerlo esta misma semana.
La estrategia de Novo Nordisk para no perder el trono
Novo Nordisk asegura que la expiración de patentes es parte del "ciclo natural de un medicamento" y dice estar preparada para el escenario. Sin embargo, la retórica contrasta con sus movimientos en los tribunales: la compañía ha peleado con uñas y dientes para bloquear la venta de genéricos en India, China y Brasil, e incluso redujo sus precios en esos países antes de que se venciera el plazo.
Ni Novo Nordisk ni Eli Lilly planean ceder terreno fácilmente. Ambas ya preparan versiones mejoradas de sus productos, como formatos orales que evitan los pinchazos, con el objetivo de retener a los pacientes que podrían migrar hacia las copias más baratas. La batalla, ahora, no será por la molécula, sino por la lealtad del paciente y la innovación en el formato.
¿Qué es y para qué sirve Ozempic?
- Fue desarrollado originalmente para el tratamiento de la diabetes tipo 2, ayudando a controlar los niveles de azúcar en sangre.
- Su principio activo, la semaglutida, imita una hormona natural que reduce el apetito y retrasa el vaciamiento del estómago.
- En dosis más altas, se comercializa como Wegovy, un fármaco aprobado específicamente para el tratamiento de la obesidad.
- Su eficacia para lograr pérdidas de peso significativas lo convirtió en un fenómeno global, disparando la demanda incluso entre personas sin diabetes.
Para enterarte de toda la información que necesitas sobre salud y bienestar síguenos en Facebook y TikTok.
