La rutina de muchas personas en todo el mundo es tomar una taza de café por la mañana, esto no solamente ayuda a tu organismo a activarse, sino que también favorece la salud del hígado.
Te podría interesar
Durante años, la ciencia ha investigado los efectos positivos del café, y un área donde los resultados son consistentemente favorables es la hepatología. Lejos de ser un vicio, esa taza diaria podría ser un elixir protector para uno de nuestros órganos más vitales.
Las tazas de café al día que debes tomar para cuidar tu hígado
La evidencia científica converge en un punto claro: la cantidad ideal de café para proteger el hígado se sitúa entre tres y cuatro tazas al día. Un metaanálisis masivo publicado en la revista BMC Public Health, que analizó datos de más de 450 mil participantes, concluyó que este nivel de consumo se asociaba con una reducción del 21% en el riesgo de desarrollar enfermedad hepática crónica.
Los beneficios no se detienen ahí; la misma investigación encontró una reducción del 20% en el riesgo de hígado graso y del 49% en la mortalidad por enfermedad hepática para los bebedores de café en comparación con los no bebedores. Estos hallazgos sugieren que el café no solo previene el daño inicial, sino que también modera la progresión de enfermedades hepáticas existentes.
¿Cómo es qué el café protege al hígado?
Los investigadores creen que su efecto protector no recae únicamente en la cafeína, sino en la sinergia de sus más de mil compuestos bioactivos. Entre ellos, los diterpenos (como el cafestol y el kahweol) y los polifenoles (ácido clorogénico) son los grandes protagonistas. Estos componentes poseen potentes propiedades antioxidantes y antiinflamatorias que combaten el estrés oxidativo, un factor clave en el desarrollo del hígado graso no alcohólico. Además, se ha observado que el café puede inhibir la proliferación de células cancerígenas en el hígado y reducir la acumulación de grasa y colágeno, retrasando así la progresión de la fibrosis hacia la cirrosis. Es un escudo multifacético que actúa sobre diferentes frentes del daño hepático.
¿El café descafeinado también protege mi hígado?
Una de las pruebas más sólidas de que los beneficios van más allá de la cafeína es que el café descafeinado también muestra efectos protectores, aunque en menor medida que el café con cafeína. Un estudio de la Escuela de Medicina de la Universidad de Indiana, publicado en Hepatology, analizó la capacidad de los distintos tipos de café para reducir los niveles de enzimas hepáticas, un marcador de daño en el hígado. Los resultados indicaron que tanto el café normal como el descafeinado se asociaban con una mejor salud hepática, lo que refuerza la teoría de que los antioxidantes y otros compuestos del café son cruciales para este efecto protector. Esto es una excelente noticia para aquellas personas sensibles a la cafeína o que, por recomendación médica, deben limitar su consumo.
Para enterarte de toda la información que necesitas sobre salud y bienestar síguenos en Facebook y TikTok.
