ENFERMEDADES

Alertan por la fiebre del conejo: estos son los síntomas

Autoridades sanitarias confirmaron nuevos casos de tularemia, una infección poco frecuente transmitida por garrapatas que puede provocar fiebre alta, dolor intenso y requerir atención médica urgente

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Escrito en VIDA SANA el

Las autoridades sanitarias del condado de Suffolk, en Long Island, Nueva York, emitieron una alerta tras confirmar tres casos de tularemia, una enfermedad poco frecuente conocida como “fiebre del conejo”. Aunque es una infección rara, especialistas advierten que puede provocar síntomas severos y confundirse con otras enfermedades transmitidas por garrapatas, por lo que hicieron un llamado a la población a reconocer las señales de alerta y buscar atención médica de forma oportuna.

Uno de los casos reportados es John Detmer, un niño de 9 años que enfermó después de sufrir la picadura de una garrapata en el cuero cabelludo. De acuerdo con su familia, el menor presentó fiebre durante 11 días, intenso dolor en la cabeza, cuello y piernas, además de una lesión dolorosa en la zona de la picadura. Tras varias semanas de malestar y distintos tratamientos, finalmente fue diagnosticado con tularemia y logró recuperarse después de recibir varias rondas de antibióticos.

Su madre relató que nunca imaginaron que una pequeña lesión en el cuero cabelludo pudiera estar relacionada con una enfermedad tan poco común. Incluso, el médico infectólogo que atendió al menor les comentó que solo había visto un caso similar en toda su carrera profesional.

¿Qué es la fiebre del conejo?

La tularemia es una infección causada por la bacteria Francisella tularensis, la cual puede afectar tanto a animales como a seres humanos. Es conocida como “fiebre del conejo” porque los conejos y otros pequeños mamíferos suelen actuar como reservorios naturales de la bacteria.

Las autoridades sanitarias explican que una de las principales formas de contagio ocurre cuando una garrapata pica a un animal infectado y posteriormente transmite la bacteria al ser humano mediante una nueva picadura.

Aunque también puede adquirirse al manipular animales silvestres enfermos o muertos, como conejos, el caso del menor demostró que basta una picadura de garrapata para desarrollar la enfermedad, aun sin haber tenido contacto directo con estos animales.

Los síntomas pueden ser más graves que otras enfermedades por garrapatas. Especialistas del Hospital Infantil de Stony Brook advierten que la tularemia puede ocasionar un cuadro clínico más intenso que otras enfermedades transmitidas por garrapatas, como la enfermedad de Lyme.

Entre los principales síntomas se encuentran:

  • Fiebre alta
  • Dolor intenso de cabeza
  • Dolores musculares y articulares
  • Fatiga extrema
  • Inflamación de los ganglios linfáticos
  • Úlceras o heridas en el sitio de la picadura

La doctora Sharon Nachman, especialista en enfermedades infecciosas, señaló que muchas personas con tularemia terminan requiriendo atención en servicios de urgencias debido a la intensidad del malestar.

Por ello, recomendó acudir al médico si después de una picadura de garrapata aparece una herida que no cicatriza, fiebre persistente o dolor intenso.

La prevención es fundamental

Las autoridades de salud subrayan que, aunque la tularemia puede ser una enfermedad grave, responde favorablemente al tratamiento con antibióticos cuando se diagnostica a tiempo.

Para reducir el riesgo de infección, recomiendan revisar cuidadosamente la piel después de realizar actividades al aire libre, especialmente en jardines, parques, bosques o zonas con vegetación abundante donde suelen habitar las garrapatas.

También aconsejan utilizar repelentes de insectos, vestir ropa de manga larga y pantalones cuando se visiten áreas de riesgo y retirar las garrapatas adheridas a la piel tan pronto como sea posible utilizando la técnica adecuada.

Asimismo, piden evitar manipular conejos silvestres u otros animales que se encuentren enfermos o muertos, ya que también pueden ser una fuente de contagio.

Aunque la tularemia continúa siendo una enfermedad poco frecuente, el reporte de nuevos casos llevó a las autoridades sanitarias de Long Island a reforzar la vigilancia epidemiológica y recordar que reconocer los síntomas y recibir atención médica temprana puede hacer la diferencia para evitar complicaciones y lograr una recuperación completa.