Ariana Grande se alejará temporalmente de las apariciones públicas cuando termine su gira Eternal Sunshine, en medio de los comentarios que durante los últimos años ha recibido sobre su apariencia y su peso.
La cantante, de 33 años, no ha confirmado que tenga anorexia nerviosa ni otro trastorno de la conducta alimentaria y hay que destacar que las versiones surgidas en redes sociales tampoco constituyen un diagnóstico médico.
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La anorexia nerviosa es un trastorno de la conducta alimentaria que puede comenzar con una restricción cada vez mayor de los alimentos y una preocupación intensa por el peso y la figura corporal. No todas las personas que la presentan tienen la misma apariencia física.
Mayo Clinic señala que algunas personas con anorexia pueden parecer muy delgadas, mientras que otras no necesariamente tienen ese aspecto. Por eso, una fotografía, una pérdida de peso o el comentario de otra persona no permiten establecer que alguien padece la enfermedad.
¿Qué ocurre cuando existe anorexia?
La restricción alimentaria puede provocar que el organismo no reciba la energía y los nutrientes que necesita. Con el tiempo, esto puede causar cansancio, debilidad, mareos, desmayos, deshidratación y presión arterial baja.
También pueden presentarse alteraciones del ritmo cardiaco, pérdida de masa ósea y cambios hormonales. En casos graves, la desnutrición puede afectar órganos vitales y poner en riesgo la vida.
Los cambios de conducta pueden ser menos evidentes. Saltarse comidas, reducir de manera importante la cantidad de alimentos, evitar determinados grupos de comida, sentir un miedo intenso a aumentar de peso o hacer ejercicio de forma excesiva pueden ser señales de alerta.
Ninguna de estas manifestaciones, por separado, confirma que una persona tenga anorexia. Para establecer un diagnóstico se necesita una valoración profesional que considere la alimentación, el peso, los antecedentes, la salud física y el estado emocional.
