Para muchas personas la Semana Santa es sinónimo de días en la playa o balnearios lo que significa largas jornadas bajo el sol. Sin embargo, lo que para muchos es un descanso merecido, para el cuerpo puede representar un desafío extremo, por lo que es importante saber cómo prevenir un golpe de calor.
Las temperaturas elevadas, combinadas con la deshidratación y la exposición directa a los rayos ultravioleta, crean el escenario perfecto para que ocurra un golpe de calor, una condición que puede evolucionar rápidamente hacia una emergencia médica si no se atiende a tiempo.
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Así puedes prevenir un golpe de calor en Semana Santa
La Clínica Mayo explica que el golpe de calor es una afección causada por el sobrecalentamiento del cuerpo. Esto suele suceder debido a la exposición a altas temperaturas o a la actividad física prolongada en altas temperaturas.
Existen algunas etapas en la lesión por calor y el golpe de calor es la más grave. Este se produce si la temperatura corporal se eleva a 40 °C o más.
A continuación, te presentamos las claves para prevenir el golpe de calor:
- Hidrátate antes de tener sed
La sed es un indicador tardío de deshidratación. Cuando el cuerpo la percibe, ya ha comenzado a perder líquidos y electrolitos esenciales. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) recomiendan beber agua constantemente durante todo el día, incluso si no se siente sed, especialmente si se está realizando actividad física o se permanece al aire libre. Las bebidas azucaradas, el alcohol y la cafeína en exceso deben evitarse, ya que tienen efecto diurético y pueden acelerar la deshidratación.
Una buena práctica es llevar siempre una botella de agua y establecer recordatorios para tomar sorbos cada 20 o 30 minutos. Para quienes realizan actividades intensas o sudan en exceso, las bebidas con electrolitos (siempre que no contengan azúcares añadidos en exceso) pueden ayudar a reponer sales minerales como el sodio y el potasio, fundamentales para el equilibrio hídrico del organismo.
- Evita la exposición solar en las horas críticas
El sol alcanza su máxima intensidad entre las 10:00 a.m. y las 4:00 p.m., período en el que el riesgo de sufrir un golpe de calor se incrementa significativamente. La Administración de Seguridad y Salud Ocupacional (OSHA) señala que, durante estas horas, la radiación ultravioleta es más agresiva y la temperatura ambiental suele alcanzar sus picos más altos. Si es posible, planifica las actividades al aire libre para la mañana temprano o para el atardecer.
Si no queda alternativa, busca sombra con frecuencia, utiliza sombrillas o toldos, y nunca dejes a niños, mascotas o adultos mayores dentro de vehículos estacionados, aunque sea por pocos minutos. La temperatura dentro de un auto cerrado puede elevarse más de 20 grados en menos de 10 minutos, convirtiéndose en un espacio letal.
- Viste adecuadamente y usa protección solar
La ropa que eliges puede ser tu mejor aliada o tu peor enemiga frente al calor. Los expertos de la Clínica Mayo recomiendan usar prendas ligeras, holgadas y de colores claros, ya que reflejan la radiación solar en lugar de absorberla. Los tejidos naturales como el algodón o el lino permiten la transpiración y favorecen la evaporación del sudor, el mecanismo natural del cuerpo para regular la temperatura.
Además, no olvides el protector solar. Aunque su función principal es prevenir quemaduras en la piel, también ayuda a reducir la sobrecarga térmica en el organismo. Aplica un bloqueador de amplio espectro (UVA y UVB) con factor de protección solar (FPS) 30 o superior, y reaplícalo cada dos horas o después de nadar o sudar en exceso. Complementa con sombreros de ala ancha y gafas de sol certificadas.
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