Ser “el o la amante” en una situación de infidelidad supone una carga emocional intensa: culpa, confusión, dilemas éticos y afectivos. Además, si la aventura amorosa termina repentinamente y la otra persona termina eligiendo su relación "oficial", puede causar una sensación de traición.
De acuerdo con un artículo de Psychology Today, con poca frecuencia se consideran los sentimientos de "la o el otro" de la aventura y a menudo se le señala como el culpable de destruir una relación, sin embargo, este individuo también lidia con emociones complejas derivadas de su papel en la infidelidad.
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Lauren LaRusso, psicoterapeuta especializada en aventuras extramatrimoniales, señala que alguien que tiene el papel de "amante", generalmente es avergonzado y culpado de manera agresiva por la aventura que el cónyuge que fue infiel.
Estos sentimientos de ira hacia la persona involucrada en la aventura bloquean cualquier empatía o al menos curiosidad por el/la amante, sin tomar en cuenta todas las complejidades que le llevaron a tener esa relación ilícita.
Pasos para sanar si tú fuiste el/la amante en una infidelidad
Lo primero que debemos aclarar es que no existe una definición única sobre qué se considera una infidelidad. Puede incluir desde encuentros físicos hasta conexiones emocionales o virtuales no consensuadas en la pareja principal. La clave está en la percepción y el acuerdo explícito o implícito entre las partes.
Ahora bien, ser el o la amante en una relación puede tener un impacto emocional (y psicológico) que aunque pocos ven, es importante aprender a manejar y enfrentar.
Tu rol en una aventura amorosa puede generar:
- Culpabilidad, ansiedad y baja autoestima.
- Estrés emocional.
- Síntomas depresivos por el conflicto morales y sociales que conlleva estar involucrado.
Aunque no eras parte contractual del vínculo, reconoces que tu comportamiento contribuyó a esa ruptura y puedes experimentar sentimientos de enojo, vergüenza, dolor, culpa y tristeza.
Si estás pasando por ello, algunas recomendaciones que brindan los expertos son:
- Acepta tus emociones
El primer paso para superar la situación es reconocer y aceptar las emociones que te genera. Sentirnos así es una respuesta natural y cuanto antes lo aceptemos, más rápido podremos sentir autocompasión, que significa ofrecernos el mismo apoyo y empatía que le daríamos a otra persona en una situación similar. En este punto también es clave reconocer la responsabilidad personal de lo que ocurrió.
Perdonarte no significa justificar lo ocurrido, sino liberarte de la culpa paralizante. La psicología define el perdón como un proceso que transforma emociones negativas en bienestar emocional.
- Apóyate en una red
Cuando eres parte de una aventura amorosa, es de mucha ayuda contar con alguien a quien podrías contarle y no necesariamente tiene que ser un amigo o persona cercana, incluso podría ser un psicólogo o profesional de la salud mental, que lejos de juzgarte, te dará herramientas para entender porqué estás en esa situación y lo que puedes hacer al respecto.
Un profesional no solo te escuchará, sino que te puede brindar empatía y compasión, elementos que sin duda son necesarios mientras procesas lo que pasa en la relación.
- Date un tiempo de reflexión
Involucrarse en una relación romántica ilícita no es casualidad, hay muchos factores que seguro te llevaron a esa situación y es clave relfexionar sobre ello para la sanación.
Probablemente abandonaste mucho de ti para poder encajar en esa aventura así que analiza todas las causas y consecuencias de tu decisión.
La psicóloga LaRusso sugiere identificar los patrones o comportamientos que contribuyeron a la infidelidad y trabajar en mecanismos de afrontamiento, límites y habilidades de comunicación más saludables.
- No vuelvas a caer
Si la persona con quien salías ya tomó una decisión (y no es estar contigo) lo mejor es alejarte y no tener ningún tipo de contacto, lo que te permitirá romper los lazos emocionales que te ataban a esa persona no disponible para ti.
Alejarse también proporciona un espacio ideal para sanar sin interrupciones o momentos de confusion que podrían causar más dolor y contratiempos.
Aprovecha el momento para conectar contigo y trabajar en habilidades que te permitan formar vínculos más saludables.
- Marca límites claros con los demás
Si tu aventura fue más pública de lo que te hubiera gustado es importante establecer límites acerca del tema para que no recibas preguntas que te incomodan o que empeoran tu malestar.
Enfatiza tu necesidad de privacidad y de recibir opiniones solo cuando las pidas. En este momento, lo último que necesitas es la negatividad de quienes ni siquiera conocen toda la situación y quieren aconsejarte cuando nunca lo solicitaste.
No dudes en interrumpir a alguien que te esté haciendo sentir incómoda(o) en una conversación, especialmente si salen chismes o comentarios poco halagadores hacia tu persona. Cuidar de ti es la prioridad en esta situación.
- Déjalo ir
Comúnmente, las aventuras amorosas duran poco y cuando nos damos cuenta de lo que en realidad significamos para esa persona, puede ser doloroso.
Seguramente te hicieron promesas y sentiste una gran emoción mientras la relación duró, pero en cuanto todo terminó,el efecto fue devastador emocionalmente. No te preocupes, eso tampoco será para siempre y es clave que empieces a ver con optimismo el futuro.
Recupera la confianza en ti mismo y trata de imaginarte en un futuro mucho más agradable y con relaciones saludables donde la mentira no sea la base de todo.
El camino de sanación cuando tuviste el papel de la/el amante en una relación implica valentía: asumir la responsabilidad, buscar ayuda, restructurar tu autoestima y construir un nuevo bienestar emocional. No es simple ni rápido, pero es posible, incluso transformador.
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