INTIMIDAD

¿Poco deseo en la intimidad? Tal vez sufras este trastorno

Una falta de deseo prolongado y rechazar cualquier tipo de contacto íntimo con la pareja puede significar que hay un trastorno

La falta de deseo prolongada puede indicar un problema que requiere atención.
La falta de deseo prolongada puede indicar un problema que requiere atención. Créditos: Canva
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Es normal que con el tiempo nuestro deseo de tener intimidad disminuya, pero ¿Cómo saber cuándo es un problema? Estas son las señales de que tu poco deseo en la intimidad puede significar un trastorno.

La baja autoestima afecta el deseo. Foto: Canva

Cuando ya no tenemos ganas de estar con nuestra pareja, puede haber muchas razones detrás, como problemas en la relación, enfermedades como la diabetes, abuso de alcohol y trastornos emocionales. 

Sin embargo, una causa que pocos conocen es la anafrodisia, mejor conocida como anorexia sexual, un trastorno que, de acuerdo con con estudio de la Universidad del Valle en Colombia y retomado por Mejor con Salud, se caracteriza por un poco o nulo deseo sexual.

Al tener este trastorno no solo hay poco deseo, también un rechazo por cualquier tipo de experiencia que involucre la intimidad y el contacto físico.

El trastorno que causa poco deseo en la intimidad 

Todos pasamos por momentos en los que no tenemos mucho deseo de estar con la pareja, pero cuando se vuelve cada vez más rutinario o perdura durante mucho tiempo, debemos cuestionarnos si no podría tratarse de la anorexia sexual.

Un artículo de Medicina Salud Pública destaca que una de las principales características de este trastorno es que se evita a toda costa cualquier tipo de contacto que implique el inicio de una relación íntima, como los besos y caricias. 

Se trata de un problema psicológico que hace que las personas rechacen de manera compulsiva cualquier tipo de experiencia en la intimidad. 

El rechazo de la intimidad es una alerta. Foto: Canva

Entre los factores que se relacionan al desarrollo de la anafrodisia o anorexia sexual se encuentran:

  • Baja autoestima 
  • Una percepción negativa del cuerpo
  • Dificultad para expresar los deseos y sentimientos 
  • Poca educación sexual, principalmente por criarse en un entorno rígido
  • Venir de una familia de padres excesivamente protectores y controladores 
  • Tener cuadros de depresión o estrés intensos que conlleven al agotamiento y las alteraciones en el estado de ánimo
  • Cambios hormonales, como baja testosterona en hombres o disminución de estrógenos en mujeres
  • Molestias corporales producidas por cirugías o lesiones 
  • Enfermedades como el hipotiroidismo 
  • Malas experiencias en la intimidad que causaron estrés postraumático 

Este trastorno hace referencia a la anorexia porque, al igual que las personas que dejan de comer para estar más delgados, quienes padecen este problema dejan de disfrutar de la intimidad y rechazan cualquier situación relacionada. También suelen sentirse incómodos al hablar del tema y son prejuiciosos con los demás.

Consecuencias de la anafrodisia o anorexia en la intimidad 

Por su puesto que las personas con anafrodisia poco a poco van deteriorando sus relaciones de pareja, pues rechazan por completo cualquier muestra de afecto o deseo. Por ello, suelen aislarse y hasta caer en adicciones como al alcohol, la comida y el tabaco. 

También pueden dedicarle mucho tiempo a cuidar a los hijos, a los familiares o a salir con amistades, todo con tal de no estar a solas con la pareja. Si se da la situación, evitan estar en la cama con la pareja a menos que sea para dormir y no muestran ningún afecto. 

Un experto debe tratar la anorexia sexual. Foto: Canva

Tanto hombres como mujeres pueden experimentar la anafrodisia y se puede presentar de manera progresiva, es decir, poco a poco, o llegar de forma repentina.

¿Cómo recuperar el deseo? 

Afortunadamente, hay forma de tratar la anorexia sexual, aunque lo primero será identificar cuál es la causa específica de este trastorno.

Es importante destacar que se requiere apoyo de un profesional en salud mental para tener un diagnóstico y un tratamiento adecuados. Si hay causas como una enfermedad o una lesión física, será necesario también que participen otros especialistas.

La pareja es una pieza fundamental en el manejo de este trastorno, ya que debe apoyar a la pareja, ser empático y no presionarle pata que acceda a tener intimidad cuando no quiere hacerlo. De lo contrario, solo se empeora la situación o se retroceden los avances que se consigan en terapia.

El psicólogo o terapeuta deberá ayudar a que la persona pueda aceptar y valorar su cuerpo, lo cual puede conseguirse mediante caricias, masajes y baños consientes en los que se prioricen las sensaciones. Las técnicas de relajación también son necesarias para controlar la ansiedad y por supuesto, la comunicación con la pareja para que, poco a poco, empiecen a tener muestras de afecto. 

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