ALERGIAS

Altas temperaturas, ozono y alergias: por qué debemos cuidarnos más

Dr. Saynes: Los más afectados suelen ser niños, adultos mayores, personas con asma o enfermedades pulmonares, así como quienes pasan mucho tiempo al aire libre

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Cuando hace más calor, no solo sentimos incomodidad: también cambia el aire que respiramos. En días soleados, calurosos y con poco viento, los contaminantes de autos, fábricas y combustibles reaccionan con la luz del sol y forman ozono a nivel del suelo, uno de los principales componentes del smog. Este tipo de ozono, a diferencia del que nos protege en la atmósfera, puede irritar la nariz, la garganta y los pulmones, provocando problemas respiratorios.

Las personas con alergias, rinitis, sinusitis, asma o sensibilidad nasal suelen presentar más síntomas en estas condiciones: estornudos, congestión, escurrimiento nasal, comezón en nariz y ojos, tos o sensación de falta de aire. Esto ocurre porque el calor aumenta la cantidad de polen y otros alérgenos en el ambiente, y al mismo tiempo el ozono y la contaminación inflaman las vías respiratorias.

Los más afectados suelen ser niños, adultos mayores, personas con asma o enfermedades pulmonares, así como quienes pasan mucho tiempo al aire libre o viven en zonas con mucho tráfico.

Para protegerte en días de calor y mala calidad del aire, puedes seguir estas recomendaciones:

  • Revisa el índice de calidad del aire antes de salir; si es malo, limita las actividades al aire libre. 
  • Evita hacer ejercicio intenso en exteriores durante las horas de más calor. 
  • Mantén ventanas cerradas en horas críticas y ventila temprano por la mañana o por la noche. 
  • Usa tus medicamentos como te indicó tu médico, incluso de forma preventiva si tienes alergia o asma
  • Al regresar a casa, lava tu cara y manos, cámbiate de ropa y, si es posible, báñate para eliminar polen y contaminantes

Además, es importante tomar suficiente agua, evitar el humo del tabaco y no automedicarse por varios días seguidos. Si presentas dificultad para respirar, silbidos en el pecho o los síntomas no mejoran, busca atención médica.

En resumen, el calor puede empeorar la calidad del aire y aumentar las alergias. Con medidas sencillas, es posible proteger la salud respiratoria y prevenir complicaciones.