ERROR AL IR AL SUPER

El error al ir al super que podrías estar cometiendo

La idea de los supermercados es facilitar la vida de los consumidores. Sin embargo, existen medidas que nos ponen en riesgo

La fruta cortada que se vende en el super podría ser un foco de contaminación.
El error al ir al super.La fruta cortada que se vende en el super podría ser un foco de contaminación.Créditos: Canva
Escrito en NUTRICIÓN Y DIETAS el

El error al ir al super que podrías estar cometiendo. Cada vez más supermercados se adaptan al ritmo acelerado de la sociedad moderna, ofreciendo opciones rápidas y cómodas para el consumo. La idea es facilitar la vida de los consumidores. Sin embargo, existen medidas que nos ponen en riesgo. 

El error al ir al super que podrías estar cometiendo 

Entre estas opciones destacan los alimentos listos para comer, como la fruta cortada y envasada. La idea es facilitar que disfrutemos de una alimentación saludable sin necesidad de lavar, pelar o trocear los productos en casa. A simple vista parece una alternativa ideal, sobre todo para quienes buscan un snack saludable o necesitan una solución rápida para llevar al trabajo, la escuela o cualquier otra actividad diaria. 

Además, al estar envasada, la fruta cortada puede parecer una opción higiénica y segura. Sin embargo, existe un problema que muchos consumidores pasan por alto y que puede representar un riesgo para la salud, informa ABC Bienestar. 

Según la nutricionista Blanca García-Orea, la fruta cortada que se vende en los supermercados podría ser un foco de contaminación. La Consejería de Sanidad recomienda no almacenar este tipo de productos a temperatura ambiente por más de dos horas, pero en muchos establecimientos se pueden encontrar frutas como el melón o la sandía fuera de refrigeración. Esto puede favorecer la proliferación de microorganismos peligrosos como la salmonella o la listeria. Este es el error al ir al super que podrías estar cometiendo.

El problema radica en que, al cortar la fruta, esta pierde su capa protectora natural: la piel. Sin esta barrera, el interior del alimento queda expuesto y es más vulnerable a la contaminación. Además, si no se han tomado las debidas precauciones al manipularla, como lavar correctamente la cáscara antes de cortarla, los microorganismos presentes en la superficie pueden transferirse al interior.

La fruta cortada que se vende en el super podría ser un foco de contaminación. Crédito: Canva.

Sanidad y prevención 

Para reducir estos riesgos, García-Orea aconseja comprar fruta cortada solo si ha estado refrigerada en todo momento. De esta manera, se minimiza el riesgo de que haya roto la cadena de frío, evitando intoxicaciones alimentarias. Además, recomienda no adquirir la fruta cortada que se vende en tarros de plástico, ya que este mismo procedimiento puede realizarse en casa con menor riesgo.

En poblaciones vulnerables, como embarazadas y niños, la experta es tajante: es preferible evitar la fruta cortada en supermercados, restaurantes o buffets, incluso si la preparan en el momento. En su lugar, recomienda comprar frutas enteras y cortarlas en casa, asegurándose de lavarlas bien y mantenerlas refrigeradas, consumiéndolas en un plazo de dos a tres días.

Así que ya lo sabes, este es el error al ir al super que podrías estar cometiendo. En resumen, si necesitas llevar fruta cortada para consumir fuera de casa, lo mejor es transportarla en una nevera con placas de hielo y evitar aquellas variedades que se deterioran rápidamente, como fresas, arándanos o frambuesas. En cualquier caso, la mejor opción sigue siendo llevar la fruta entera, especialmente las que tienen piel, porque se conservan mejor y reducen el riesgo de contaminación.