OBSESIÓN

¿Por qué algunos hábitos se pueden volver obsesiones?

Un estudio de la Universidad de Kioto revela que la formación de hábitos no depende solo de la repetición, sino de dos circuitos cerebrales distintos

Conoce por qué algunos hábitos se pueden volver obsesiones
Conoce por qué algunos hábitos se pueden volver obsesionesCréditos: (Canva)
Escrito en MENTE SANA el

¿Alguna vez te has preguntado por qué algunas personas pueden tomar café cada mañana sin pensarlo, mientras que otras desarrollan una necesidad compulsiva de hacerlo? ¿O por qué un hábito que empieza como algo inofensivo puede convertirse en una obsesión que domina tu vida? Durante décadas, la ciencia creyó que la repetición era la clave: haz algo una y otra vez y se volverá automático. Pero un estudio revolucionario de la Universidad de Kioto en Japón acaba de demostrar que la historia es mucho más compleja.

Publicado en la prestigiosa revista Nature Communications, este trabajo en ratones ha identificado dos circuitos neuronales completamente distintos que gobiernan la formación de hábitos. El primero decide si una acción se convierte o no en hábito. El segundo, una vez que el hábito está establecido, regula con qué intensidad lo ejecutas. 

Este hallazgo no sólo cambia nuestra comprensión del cerebro, sino que abre la puerta a nuevas estrategias para tratar trastornos como el trastorno obsesivo-compulsivo o las adicciones.

Dos circuitos, dos funciones muy diferentes

El equipo de investigación, liderado por el científico Yasunori Hayashi y la coautora Nozomi Asaoka, diseñó un ingenioso experimento para observar en tiempo real cómo se forman los hábitos en el cerebro de ratones. Primero entrenaron a los animales para que usaran estrategias deliberadas, orientadas a un objetivo. 

Luego, añadieron cuatro días de práctica intensiva para facilitar la transición hacia conductas automáticas. Este "entrenamiento en dos etapas" permitió a los científicos comparar los cambios cerebrales antes y después de que el hábito apareciera.

El hallazgo fue sorprendente: existen dos circuitos neuronales independientes. El primero conecta la corteza cingulada anterior con la corteza retrosplenial, y su función es determinar si una conducta llega o no a convertirse en hábito. Durante esa transición, las conexiones en este circuito se debilitan, como si el cerebro estuviera "liberando espacio" para automatizar la acción. 

El segundo circuito, que enlaza la corteza orbitofrontal lateral con el estriado central, actúa como un regulador de intensidad: una vez que el hábito está formado, este circuito decide con qué frecuencia y fuerza lo ejecutas.

Existen dos circuitos neuronales independientes. (Foto: Canva)

¿Por qué unas personas tienen hábitos más intensos que otras?

Esta doble vía explica por qué dos personas pueden tener el mismo hábito, pero expresarlo de manera muy diferente. Piensa en dos fumadores: ambos tienen el hábito de fumar, pero uno solo lo hace en situaciones sociales y el otro no puede pasar una hora sin encender un cigarrillo. Según este estudio, la diferencia no está en si el hábito se formó o no, sino en la actividad del segundo circuito cerebral.

Los investigadores observaron que los ratones con respuestas neuronales fuertes en este segundo circuito mantuvieron niveles altos de ejecución conductual. En cambio, aquellos con respuestas más débiles redujeron esa ejecución, aunque el hábito ya estuviera consolidado. Como explica la científica Nozomi Asaoka: "Los hábitos son una de las funciones más misteriosas del cerebro, y a menudo nos cuesta controlarlos, aunque sean nuestras propias acciones. Al descubrir cómo funcionan, quizá podamos encontrar formas de controlarlos en lugar de dejar que ellos nos controlen".

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