PARKINSON

Diagnóstico de Parkinson: lo que realmente importa y no te hace perder tiempo

A nivel global, la OMS ha señalado que la prevalencia del Parkinson se duplicó en 25 años y que en 2019 se asociaron 329,000 fallecimientos; el diagnóstico de Parkinson no se confirma por “tener temblor”: se basa en una evaluación clínica y, según el caso, puede apoyarse en imagen y biomarcadores

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Escrito en MENTE SANA el

Realizar consultas para descubrir las causas de tus temblores, suele ser el inicio de una ruta común: primero aparecen explicaciones como estrés, café o cansancio; luego llegan las comparaciones con “temblor esencial”; y finalmente la palabra que nadie quiere leer: Parkinson. El problema es que, en internet, el temblor se vuelve un “síntoma comodín”, cuando en la práctica médica el diagnóstico de Parkinson se define por un conjunto de hallazgos, más no por un único síntoma.

El parkinson, un padecimiento latente entre los Mexicanos

Las cifras mexicanas ayudan a entender por qué tanta gente busca “diagnóstico de Parkinson” antes de pisar un consultorio. En el Anuario de Morbilidad 2024 (SUIVE/DGE), la incidencia reportada para Parkinson (G20) fue de 8.74 por cada 100,000 en población mayor de 20 años; pero en personas de 65 años y más, la cifra se eleva a 47.45 personas por cada 100,000 habitantes.

A escala global, la tendencia también es ascendente: la OMS al señalar que la prevalencia del Parkinson se ha duplicado en los últimos 25 años y que en 2019 se asociaron 329,000 muertes.

El temblor no es sinónimo de Parkinson

Hay temblores que aparecen sobre todo al hacer acciones como escribir, comer, sostener el celular, etc., otros que se notan más estando en reposo y, hay otros movimientos involuntarios que se relacionan con efectos secundarios de medicamentos formulados para la tiroides, la ansiedad, el consumo de estimulantes o los trastornos neurológicos distintos. En ese mar de posibilidades, la etiqueta “Parkinson” sin valoración clínica se vuelve más ruido que respuesta.

El Parkinson se diagnostica clínicamente cuando hay, además del temblor, otros síntomas como la bradicinesia (lentitud de movimiento), sumado a rigidez o temblor y otros tantos datos que apoyan la sospecha y la ausencia de “banderas rojas” que apunten a otra causa. En otras palabras: el temblor importa, pero no es lo único a tener en cuenta para el diagnóstico.

¿Qué busca un neurólogo cuando sospecha de Parkinson?

Mientras en internet las consultas de los pacientes se enfocan en entender las causas del “temblor en mano derecha” o “me tiembla el pulgar”, en las consultas, el foco de investigación de los neurólogos se centra en la existencia de patrones del temblor, si existe simetría en la localización del síntoma, su progresión, la respuesta a tareas o acciones, el historial clínico de los pacientes y los signos que suelen acompañar el temblor, como la rigidez o la lentitud.

“Para un diagnóstico confiable de la enfermedad de Parkinson, se requiere un constructo clínico, que puede incluir estudios de imagen y otros biomarcadores” afirma la Clínica de Parkinson y Trastornos del Movimiento del Centro Médico ABC. En otras palabras, en Parkinson el diagnóstico es, ante todo, médico y longitudinal.

El diagnóstico de parkinson como ruta de acción

Ir a consulta médica y acceder al proceso de diagnóstico de Parkinson abre una ruta de atención realista. La evidencia clínica señala que el tratamiento más efectivo para síntomas motores, además de la medicación, es la atención multidisciplinaria. Además, “un diagnóstico temprano permite el inicio del tratamiento que ayudará a mejorar la calidad de vida de los pacientes” afirma la Dra. Nadia Alejandra Gandarilla Martínez, neurocirujana en el Centro Médico ABC

Se estima que alrededor del 10% de pacientes por año con fluctuaciones motoras refractarias, podrían ser elegibles para terapias avanzadas, como estimulación cerebral profunda. Así, una evaluación correcta y temprana puede evitar años de incertidumbre y orientar qué hacer hoy (rehabilitación, ajustes, seguimiento) y qué opciones podrían considerarse después, si se llegaran a necesitar.

Si tu primera pregunta fue “¿por qué tiemblo?”, vale la pena empezar por lo básico para identificar si es temblor de parkinson: registra si identifícas un patrón, cuándo aparece (reposo vs acción), si es asimétrico, qué lo empeora (cansancio, estrés, cafeína) y cómo impacta tus actividades diarias. Luego, en consulta médica entrega este registro para ayudar al neurólogo a entender tu cuadro clínico y saber por qué camino iniciar.

Dónde se atiende: ruta clínica y segunda opinión

El Centro Médico ABC describe su clínica como un espacio de evaluación y manejo integral, y subraya que una segunda opinión puede aportar claridad, alternativas y mayor confianza en el plan de tratamiento. Para muchas familias, esa segunda mirada es el punto de quiebre entre “seguir buscando en internet” y por fin avanzar con un plan.

El temblor debe tomarse en serio, pero no debe llevar a un diagnóstico improvisado. Confirmar o descartar Parkinson requiere una evaluación clínica especializada y, en algunos casos, estudios complementarios, ya que existen otros trastornos neurológicos y condiciones médicas que pueden provocar síntomas similares. Si vives en México y llevas semanas o meses con temblor persistente, lo más recomendable es acudir a una valoración con especialistas en neurología. En el Centro Neurológico, puedes recibir una evaluación integral y una ruta de atención adecuada según tus síntomas y antecedentes.