SALUD MENTAL

Cómo sanar tu relación con el trabajo y vencer al impostor

Para la experta Sami Ramírez, el bienestar laboral no depende exclusivamente de la empresa, sino de la capacidad del individuo para hacerse cargo de su parte.

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Escrito en MENTE SANA el

En un entorno laboral donde el agotamiento y la fricción con los superiores parecen ser la norma, la experta Sami Ramírez propone un cambio de paradigma: dejar de señalar únicamente al jefe para comenzar un proceso de autoexploración. A través de su libro, Auxilio, tengo un jefe, Ramírez invita a los trabajadores a salir del "piloto automático" y a los líderes a evolucionar hacia un modelo más humano y consciente,.

Uno de los mayores frenos en la carrera profesional es el síndrome del impostor, ese sentimiento de no ser suficiente a pesar de los logros obtenidos. Ramírez explica que esto suele nacer de carencias personales que intentamos ocultar por miedo a ser "descubiertos".

Para combatirlo, la clave no está en buscar validación externa, sino en el autoconocimiento:

  • Identifica tus fortalezas: "Lo primero es buscar conocernos, saber quiénes somos. Tener la información de nuestras fortalezas, para qué soy bueno, cuáles son mis valores".
  • Encuentra el punto medio: No se trata de ser arrogante ni de volverse invisible. Ramírez define la verdadera humildad como el punto de equilibrio donde se reconoce la propia luz sin empequeñecerse ante los demás.
  • Deja de esperar el permiso: Especialmente en la cultura latinoamericana, existe la tendencia a esperar que las oportunidades lleguen solas por respeto a la autoridad, en lugar de alzar la mano con seguridad.

Establecer límites y mejorar el bienestar emocional

El bienestar laboral no depende exclusivamente de la empresa, sino de la capacidad del individuo para hacerse cargo de su parte. Cuando el trabajo genera un agotamiento que no se cura con dormir o vacaciones, es probable que se esté frente a un ambiente tóxico o a los inicios de un burnout.

Para mejorar cómo te sientes, la autora sugiere:

  • Observar las emociones: "Pausar para observarnos. Desde cuál es nuestra personalidad y esa personalidad cómo se refleja en el trabajo".
  • Responsabilidad personal: Es vital entender qué parte del conflicto nos corresponde. "Cuidarme, tomar tiempo de descanso, poner límites es mi responsabilidad".
  • Humanizar la relación: Ante el avance de la inteligencia artificial, Ramírez enfatiza que lo que nos queda es "ser humanos", lo cual implica aprender a manejar nuestras emociones y mejorar cómo nos entendemos entre nosotros.

¿Qué es el "Liderazgo Unicornio"?

Frente a la figura del líder tóxico —aquel que tiene favoritos, fomenta la competencia desleal y genera ambientes de desconfianza— surge el líder unicornio. Este perfil, aunque escaso, representa el ideal de la gestión moderna.

Según Ramírez, el líder unicornio se distingue por su congruencia y capacidad de inspirar: "Tiene claridad sobre cuál es la misión, la sabe comunicar, es inspirador, es congruente con lo que dice, lo que hace y lo que piensa". Además, estos líderes ofrecen seguridad emocional al equipo incluso en tiempos de incertidumbre, estableciendo metas alcanzables y dominando el arte del reconocimiento y la delegación.

Sami Ramírez concluye que el cambio real ocurre cuando dejamos de victimizarnos: "Cuando tú cambias, el mundo a tu alrededor cambia, tengo que hacerme cargo de lo mío, de lo que me toca".