FELICIDAD

La ciencia lo confirma: las personas buenas son más felices

Un estudio revela que practicar la compasión y la paciencia no solo beneficia a los demás, sino que mejora nuestro propio bienestar emocional

Las personas buenas son más felices
Las personas buenas son más felices Créditos: Canva
Escrito en MENTE SANA el

¿Alguna vez has tenido un día en el que decidiste ser más paciente con esa persona que suele sacarte de quicio? ¿O mirar con compasión el sufrimiento ajeno en lugar de desviar la mirada? Según un estudio liderado por Michael Prinzing, de la Universidad de Wake Forest, y publicado en el Journal of Personality, ejercitar conscientemente la compasión puede generarnos sensaciones desagradables en el momento, pero al llegar la noche, la probabilidad de sentirnos mejor es mucho mayor que si hubiéramos actuado con indiferencia o impaciencia.

La investigación de Prinzing se suma a una corriente científica que está ganando terreno, sobre todo en Estados Unidos, y que busca analizar el vínculo entre la virtud y el bienestar. Se trata de poner a prueba una hipótesis que viene de lejos, desde Aristóteles, y que atraviesa prácticamente todas las tradiciones culturales del planeta: la idea de que hacer el bien es una buena semilla para cultivar la felicidad. Los datos empiezan a darle la razón a la intuición popular.

¿Qué dice la ciencia sobre la bondad y la salud mental?

Pelin Kesebir, investigadora del Centro para Mentes Sanas de la Universidad de Wisconsin, lo resume así: "Las evidencias son sólidas en distintos grupos de edad y culturas. Ya sea en encuestas transversales o estudios longitudinales, siempre emerge la misma imagen: las personas que practican virtudes reportan mayor satisfacción vital y emociones más positivas". 

Hasta hace unas décadas, los estudiosos de la salud mental evitaban el tema de la bondad por miedo a sonar moralistas y por la dificultad de medir atributos tan subjetivos. Pero la ola de la psicología positiva, impulsada a finales de los noventa, rompió con esa tendencia a enfocarse solo en lo patológico.

Por su parte, Tyler VanderWeele, director del Programa para el Florecimiento Humano de la Universidad de Harvard, ha participado en tres estudios que analizan esta relación en distintos contextos culturales, desde Estados Unidos y México hasta Indonesia. Sus conclusiones son contundentes: "Procurar hacer lo correcto está claramente asociado a un mayor bienestar psicoemocional. Ciertas virtudes, como la justicia, la gratitud o la templanza, tienen un papel protector en la salud mental". Kesebir añade que el vínculo puede ser tanto preventivo como curativo: la amabilidad y la gratitud funcionan como un escudo, pero también como una medicina cuando la angustia ya ha aparecido.

Practicar la compasión y la paciencia no solo beneficia a los demás, sino que mejora nuestro propio bienestar emocional. (Foto: Canva)

Los matices de ser bueno: no todo es tan simple

Sin embargo, los expertos advierten que la relación entre virtud y felicidad no es una línea recta. VanderWeele señala que, en ocasiones, es difícil saber si la virtud conduce a la felicidad o si es la felicidad la que nos vuelve más virtuosos. Además, cuando atravesamos una depresión profunda o ansiedad, nuestra capacidad para obrar con benevolencia se ve seriamente limitada. En el lado opuesto, hay personas cuya empatía extrema puede llevarlas a sufrir más, al hacer suyo el dolor de los demás.

Shane McLoughlin, investigador de la Universidad de Birmingham, introduce un matiz importante: no se trata de aspirar a ideales inalcanzables. "Cuando estableces un ideal, también especificas criterios para el fracaso", explica. Su enfoque es más personalizado: propone fomentar estilos de vida virtuosos sin imponer estándares imposibles, admitiendo que cada persona tiene capacidades distintas. Y ante dilemas como elegir entre ser sincero o amable, recomienda recurrir a la sabiduría práctica o phronesis aristotélica, esa capacidad de encontrar el equilibrio justo cuando las virtudes parecen enfrentarse. Al final, tratarse bien a uno mismo no es egoísmo, sino una forma de justo reparto de la bondad.

Para enterarte de toda la información que necesitas sobre salud y bienestar síguenos en Facebook y TikTok.