DAÑAR EL HÍGADO

5 malas prácticas que dañan tu hígado

El hígado es un órgano fundamental para el buen funcionamiento del cuerpo ya que ayuda a digerir los alimentos, almacenar energía y eliminar toxinas

Hay malas prácticas que dañan tu hígado
Hay malas prácticas que dañan tu hígadoCréditos: (Canva)
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El hígado es uno de los órganos más importantes del cuerpo y el órgano interno más grande, sin embargo, hay malas prácticas que lo dañan, a continuación, te decimos cuáles son para que las evites.

El hígado es un órgano fundamental para el buen funcionamiento del cuerpo ya que ayuda a digerir los alimentos, almacenar energía y eliminar toxinas.

¿Cuáles son las malas prácticas que dañan tu hígado?

Existen muchos hábitos cotidianos que sobrecargan el hígado y pueden generar enfermedades como hígado graso, cirrosis o hepatitis. A continuación, te explicamos cinco errores comunes que perjudican su funcionamiento y cómo protegerlo:

  • Consumo excesivo de alcohol

El alcohol es una de las principales causas de daño hepático. Cuando se bebe en exceso, el hígado prioriza su metabolización, generando sustancias tóxicas como el acetaldehído, que inflama y destruye las células hepáticas. Con el tiempo, esto puede derivar en hígado graso alcohólico, hepatitis o cirrosis. 

La moderación es clave: los expertos recomiendan no superar una copa al día para mujeres y dos para hombres.

  • Dieta alta en grasas y azúcares

El exceso de comida procesada, frituras, refrescos y dulces favorece el hígado graso no alcohólico, una condición en la que el órgano acumula grasa y pierde funcionalidad. Este padecimiento, inicialmente silencioso, puede progresar a inflamación crónica (esteatohepatitis) e incluso cáncer de hígado. 

Optar por una dieta balanceada, rica en fibra, vegetales y proteínas magras, ayuda a mantenerlo sano.

Una dieta alta en grasas y azúcares daña el hígado. (Foto: Canva)
  • Automedicación y abuso de fármacos

Analgésicos como el paracetamol, antiinflamatorios o suplementos en dosis altas pueden ser tóxicos para el hígado si se consumen sin supervisión médica. El órgano procesa los medicamentos, y su abuso satura sus enzimas, llevando a lesiones hepáticas agudas. Siempre consulta a un médico antes de tomar fármacos, especialmente si padeces alguna condición preexistente.

  • Sedentarismo y obesidad

La falta de actividad física y el sobrepeso están directamente ligados al hígado graso y la resistencia a la insulina, que aceleran el daño hepático. 

El ejercicio regular mejora la circulación, reduce la grasa acumulada en el órgano y promueve su regeneración celular. Pequeños cambios, como caminar o hacer entrenamiento de fuerza, marcan la diferencia.

El sedentarismo y la obesidad dañan el hígado. (Foto: Canva)
  • Ignorar síntomas de alerta

Fatiga crónica, dolor en el lado derecho del abdomen, piel amarillenta (ictericia) o hinchazón abdominal pueden ser señales de que el hígado está fallando. Muchas personas los atribuyen a estrés o mala alimentación, retrasando diagnósticos clave. Realizar chequeos médicos anuales (con pruebas de función hepática) es esencial, especialmente si hay factores de riesgo como diabetes o antecedentes familiares.

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