Cuando se habla de autocuidado en diabetes, la conversación suele centrarse en la alimentación, la actividad física o el monitoreo de glucosa. Sin embargo, existe un componente igualmente importante y frecuentemente subestimado: la técnica de inyección de insulina.
Aunque millones de personas utilizan este tratamiento a diario, los errores en su aplicación siguen siendo comunes y pueden afectar la absorción del medicamento, dificultando el control glucémico.
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La diabetes no es un complemento del tratamiento, sino un pilar fundamental. "Con frecuencia asumimos que una persona sabe inyectarse correctamente, ya sea porque lleva años usando insulina o porque tiene un diagnóstico reciente.
Sin embargo, la evidencia demuestra que los errores en la técnica siguen siendo frecuentes y pueden afectar la efectividad del tratamiento", explica Mariana Buss, PhD, profesional de Medical Affairs en embecta™ Latinoamérica.
¿Cuáles son las prácticas para una técnica correcta al inyectarse insulina?
Las recomendaciones internacionales más actualizadas, desarrolladas por 16 expertos de 13 países en el marco de la iniciativa FITTER Forward, establecen prácticas fundamentales para una técnica de inyección correcta:
- Rotar sistemáticamente los sitios de inyección
La rotación de los sitios de inyección es clave para evitar alteraciones en el tejido subcutáneo. Las zonas recomendadas son el abdomen, los muslos, los brazos y los glúteos. Es fundamental mantener una distancia adecuada entre una inyección y la siguiente y establecer un sistema de rotación que permita utilizar toda el área disponible.
- Revisar la piel antes de inyectar
Los especialistas recomiendan revisar constantemente la piel (con la vista y con el tacto) para identificar zonas endurecidas, abultadas o con cambios, y evitar inyectar en ellas. La palpación regular de las áreas de inyección permite detectar precozmente la lipohipertrofia y prevenir sus consecuencias.
- No reutilizar agujas
La reutilización de agujas y jeringas es un factor de riesgo significativo para el desarrollo de lipohipertrofia . Se debe usar una aguja nueva en cada aplicación, ya que las agujas reutilizadas se dañan y pueden provocar dolor, sangrado y una administración subóptima de la insulina.
- Aplicar la técnica adecuada según el dispositivo
Para la mayoría de los adultos, se recomienda utilizar agujas de 4 mm insertadas en ángulo de 90° para asegurar que la insulina llegue al tejido subcutáneo y no al músculo. En personas con bajo peso corporal o niños pequeños, puede ser necesario realizar un pliegue cutáneo. Además, se debe esperar aproximadamente 10 segundos después de la inyección antes de retirar la aguja para evitar fugas de insulina.
- Solicitar evaluación periódica de la técnica
Aun si ya se tiene experiencia utilizando insulina, es fundamental solicitar periódicamente a los profesionales de la salud una evaluación de la técnica de inyección. La educación no es un evento único, sino un proceso continuo. Como señala Mariana Buss: "El autocuidado efectivo no significa enfrentar la diabetes en solitario, sino saber hacerlo bien para uno mismo. Cada consulta médica representa una oportunidad para reforzar habilidades que pueden marcar una diferencia real en la salud de las personas".
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